Ecuador solicita a acreedores diferir pago de intereses por el coronavirus

Quito.- Ecuador anunció que ha pedido a sus acreedores privados de los bonos de deuda exterior que acepten que se difiera el pago de intereses, hasta agosto próximo, para dirigir ese ahorro a la atención de la emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus.

Con esa operación, Ecuador prevé aliviar su caja fiscal con algo más de 800 millones de dólares en el corto plazo, y cuyo objetivo sería atender la emergencia por el COVID-19 y la presión ejercida por el desplome de los precios del petróleo, el principal producto de exportación del país.

El Ministerio de Economía, mediante un comunicado, dijo que esta operación forma parte de un “plan estratégico” para gestionar su deuda exterior.

El pasado 23 de marzo, Ecuador anunció que haría uso de los plazos de gracia para el pago de algunos de sus bonos soberanos 2022, 2025 y 2030, lo que le permitió liberar, en el corto plazo, unos 200 millones de dólares que fueron destinados, según las autoridades, a atender la emergencia sanitaria por el COVID-19.

Ahora, “como segundo paso”, el ministerio envió una “Solicitud de Consentimiento” a los poseedores de bonos soberanos con vencimiento cada uno de los años entre 2022 y 2030, y cuyos montos sumados bordean los 17.000 millones de dólares.

Si Ecuador logra obtener los consentimientos de esos acreedores privados, “aplazaría hasta el 15 de agosto de 2020 los pagos de intereses causados y debidos hasta esa fecha”, precisa el texto de la cartera de Finanzas.

“El consentimiento a esta propuesta del Ecuador le permitirá al país aliviar la caja fiscal por, aproximadamente, 811 millones de dólares en el corto plazo, para hacer frente a la emergencia sanitaria y a su impacto económico y social en el país, fruto de la pandemia global del COVID-19 y al dramático desplome de los precios internacionales del petróleo”, recalcó el ministerio.

Agregó que durante el periodo que tarde en llegar el consentimiento y la fecha de aplazamiento de los acreedores, el Gobierno “buscará acuerdos con los tenedores de bonos para que, de una forma ordenada y negociada, se puedan alcanzar nuevas condiciones de sostenibilidad adecuadas en la deuda externa”.

Además, aseguró que las autoridades ecuatorianas “continuarán trabajando con el apoyo de los organismos internacionales para incrementar las fuentes de financiamiento que permitan al país enfrentar los desafíos venideros”.

Este pronunciamiento de la cartera de Finanzas se dio luego que varios sectores sociales, especialmente la Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie), exigieran al Gobierno que se acogiera a una suspensión de los pagos de deuda, como lo aconsejaran incluso algunos organismos multilaterales de crédito.

El manejo económico del Gobierno del presidente Lenín Moreno ha sido criticado desde que el pasado 23 de marzo anunciara, entre otras medidas, el pago de unos 320 millones de dólares de sus bonos 2020, con la intención de evitar caer en “moratoria” y abrir nuevos créditos por unos 2.000 millones para atender el impacto económico y social del coronavirus.

Según un último informe oficial, Ecuador registra 242 fallecidos y 4.450 casos positivos por COVID-19, de los que 3.047 se concentran en la provincia costera de Guayas, cuya capital es Guayaquil, la más afectada por la pandemia en el país.

Ecuador, que reportó su primer caso de contagio el pasado 29 de febrero, se encuentra en estado de excepción desde el 16 de marzo, con medidas que limitan de forma severa el tráfico de vehículos, la actividad comercial y laboral.

Ante el crecimiento de los contagios, el Gobierno ecuatoriano extendió la suspensión de la jornada laboral presencial hasta el próximo domingo, privilegiando el teletrabajo, con excepción de sectores estratégicos, cuya actividad no tiene variación.