Para reactivación tras COVID-19, Ecuador requiere otros 4.000 millones dólares

Para la reactivación tras Covid-19, Ecuador necesita 4.000 millones de dólares que ha dejado en la calle a m{as de 150.00 empleados sin sustento a 4 millones de informales.

 

Quito.- Ecuador requiere otros 4.000 millones de dólares para reactivar su economía tras 77 días de una casi completa paralización por el COVID-19, que ha dejado en la calle a más de 150.000 empleados y sin sustento a cuatro millones de informales, según el ministro de Productividad y Comercio, Iván Ontaneda.

Con las arcas vacías desde antes de la pandemia, la economía ecuatoriana trata de resurgir de sus cenizas en un proceso por fases al que ya se han adherido unos 60 de los 221 cantones del país, pero que requiere liquidez para poder despertar.

“Se necesitan 4.000 millones que vayan dirigidos a la reactivación productiva y económica del país”, aseguró Ontaneda en una entrevista con Efe.

Hasta ahora, y con ayuda internacional, se han inyectado 1.150 millones de dólares en un fondo de asistencia a pequeñas y medianas empresas que, según el ministro, “no es suficiente para cubrir todas las necesidades del país”.

PARALIZACIÓN DEL 70 %

Con una abultada deuda antes de la pandemia y un déficit presupuestario fuera de cualquier expectativa, el Gobierno ecuatoriano se ve contra las cuerdas a raíz del COVID-19 y ha apelado a la ayuda internacional como principal salvación.

A la par, ha comenzado a reducir el gasto público en unos 4.000 millones para desinflar el aparato estatal y canalizar subsidios a emergencias sociales acuciantes.

“El confinamiento ha dejado a Ecuador con más de 14.000 millones en pérdidas de lucro cesante y hasta el momento tenemos 150.000 empleos perdidos”, explicó el ministro.

Desvinculaciones que podrían multiplicarse por cuatro si el país no reactiva rápido sus motores de desarrollo, porque aún no ha tocado fondo.

“El 70 % del aparato productivo se paralizó totalmente y el 30 % restante fue el cordón umbilical de la población a alimentos, medicina y exportación”, destacó Ontaneda, que llegó al cargo en julio de 2019.

El Banco Mundial estimó el lunes que el PIB del país andino se contraerá un 7,4 % este 2020, una cifra optimista en comparación con las del Banco Central ecuatoriano, que advierte que podría llegar al 9,6 %.

Los sectores más afectados han sido el comercial (con pérdidas entre marzo y abril de 2.934 millones, según la Cámara de Comercio de Quito), el industrial, el agropecuario de exportación y el turismo.

También afectó la caída en los mercados internacionales del precio del petróleo, principal producto de exportación del país y fuente primordial de ingreso de divisa para su dolarizada economía.

“Hoy, más que nunca, el apuntalar las exportaciones no petroleras se convierte en una prioridad para Ecuador, y por ello estamos buscando mercados alternativos para sectores afectados como el banano, camarón, flores y otros productos”, destacó Ontaneda, empresario del sector del cacao y café.

SIN FONDOS

El desafío consiste “en sostener las exportaciones, incluso en incrementarlas” cuando el mundo aún no abre del todo sus fronteras y cuando sus productos premium parecían abrirse camino en los mercados.

El ministro destacó el incremento del 18 %, 750 millones de dólares adicionales, en las exportaciones de estos productos entre enero y abril de 2020, en comparación con el mismo lapso de 2019, si bien se debió a resultados hasta la declaración de emergencia el 16 de marzo.

“El performance era bastante alentador (..) pero la poca demanda por la pandemia hizo caer los precios de estos comodities en países como China y de Europa, y eso complicó las cosas. Desde el 15 de marzo hasta fines de abril, las exportaciones no petroleras tuvieron un descenso de cerca de 400 millones de dólares”.

Para regresar a los mercados, apuntó Ontaneda, el país debe superar su problema de “liquidez” e inyectar los recursos necesarios en las cadenas de producción.

“Ecuador no cuenta con las herramientas de otros países para generar liquidez (..) nuestros ingresos se han visto reducidos en más del 50 %”.

“Sin esos ingresos del petróleo y con los recursos tributarios reducidos a su mínima expresión, es complejo atender estos trenes de alta velocidad que son salud, asistencia social y producción”, dijo.

LA DOLARIZACIÓN EN JUEGO

Dolarizada desde 2000, la economía ecuatoriana no puede devaluar “para ajustar el déficit fiscal”, con lo cual sólo le queda la solución de “buscar los recursos de manera externa”.

Sectores sociales han apelado al Gobierno para que suspenda el pago de la deuda externa, posibilidad que Ontaneda rechaza porque supondría también un problema a la hora de buscar recursos financieros.

“La dolarización va a depender en gran medida de las exportaciones no petroleras”, insistió al prever que “esta es una guerra larga y se vienen momentos complejos para el país en la parte económica y productiva”.

Como receta, la de “ajustarse el cinturón” porque Ecuador “entra en una etapa de decrecimiento”.

“Por eso estamos ocupados en buscar más recursos, que permitan atender otras empresas y que permitan mitigar el impacto del COVID-19. De esto dependerá que las fuentes de empleo se sostengan en el país”, concluyó.