Ecuador presenta la Estrategia Nacional de Biodiversidad

Este 22 de noviembre de 2016, el Ministerio del Ambiente presentó la actualización de la Estrategia Nacional de Biodiversidad (ENB) y el Plan de Acción para el primer período de implementación 2016-2021. La cita se llevó a cabo en el Hotel Quito y contó con la presencia de Juan Carlos Soria, ministro del Ambiente subrogante; Diego Zorrilla, representante presidente de PNUD Ecuador; Andrés Arauz, ministro Coordinador de Conocimiento y Talento Humano, entre otras autoridades.

La ENB y su plan de acción fueron formulados de forma participativa e intersectorial; recoge la visión política del cambio estructural del Estado y el rol de la biodiversidad en los procesos de transformación de la matriz productiva y erradicación de la pobreza.

Esta estrategia ha sido alineada al marco constitucional y jurídico vigente, así como al sistema nacional de planificación y de políticas públicas sectoriales e intersectoriales. El documento responde a los compromisos internacionales del país, principalmente con el Convenio sobre la Diversidad Biológica, las Metas de Aichi, y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Diego Zorrilla, durante su intervención indicó que “La Agenda 2030 no solo se desarrolla para responder a aquellos dos objetivos de desarrollo sostenible que están directamente relacionados con la biodiversidad, sino que también responde a la consecución de muchos otros, incluyendo el de erradicación de la pobreza. Ecuador es un país megadiverso reconocido a escala mundial por su riqueza y variedad en cuanto a sus plantas y animales y, por tanto, su conservación, y el cumplimiento de los compromisos internacionales en el marco del Convenio de Diversidad Biológica constituye una prioridad para la conservación de ecosistemas globales”.

Esta nueva Estrategia se organiza en cuatro objetivos estratégicos que plantean: incorporar la biodiversidad, los bienes y los servicios ecosistémicos asociados en la gestión de las políticas públicas; reducir las presiones y el uso inadecuado de la biodiversidad a niveles que aseguren su conservación; distribuir de manera justa y equitativa los beneficios de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos asociados, contemplando especificidades de género e interculturalidad; y fortalecer la gestión de los conocimientos y las capacidades nacionales que promuevan la innovación en el aprovechamiento sostenible de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.

Además, se establece 19 resultados nacionales, 50 metas y un plan de acción articulado al cumplimiento de las agendas zonales de desarrollo. El planteamiento de estos resultados y metas, dan cuenta del abordaje intersectorial que se propone para gestionar de manera sostenible al patrimonio natural de la población ecuatoriana.

Juan Carlos Soria, clausuró el evento, mencionando que “Para el Ministerio del Ambiente, como entidad rectora de la política pública ambiental, la construcción del camino hacia el Buen Vivir se ha traducido en una constante revisión y actualización de los marcos nacionales de planificación y gestión de la biodiversidad. En este contexto, se pone a disposición del país la Estrategia Nacional de Biodiversidad 2030, la misma que demuestra la decisión política de este gobierno y de esta Cartera de Estado, por fortalecer la gestión de este recurso estratégico desde un enfoque intersectorial y territorial, generando vínculos cada vez más fuertes entre: gobierno nacional, gobiernos subnacionales, entidades privadas, organizaciones de la sociedad civil y cooperación internacional”.

Anteriormente Ecuador ya tuvo una Estrategia de Biodiversidad, la cual estuvo vigente entre 2001 y 2010. Su aplicación ya fue evaluada. De ahí se pudo conocer que el país ha reducido al menos en un 15% la tasa de pérdida de los hábitats terrestres, en relación a la línea base del 2014. Esto fue posible gracias al aprovechamiento sostenible los recursos marino-costeros y dulceacuícolas en los niveles industrial, artesanal y de subsistencia.

Asimismo, Ecuador ha asegurado el manejo sostenible de los sistemas de producción agropecuario, agroforestal y silvícola, a través del uso de tecnologías y energías limpias, garantizando la conservación de la biodiversidad; ha trabajado en la recuperación de hábitats degradados con el fin de incrementar la resiliencia de los ecosistemas y su capacidad de proporcionar bienes y servicios esenciales para el buen vivir de la población y el cambio de matriz productiva.