Dos sospechosos son llamados a juicio

Ibarra. Una presunta venganza fue el móvil del crimen de Fredy Damián Quilca Cacuango, de 19 años de edad. El hecho se registró la madrugada del 23 de diciembre de 2018 en la comunidad de Rumipamba Grande.

El cuerpo del joven fue encontrado con una docena de heridas cortantes y cortopunzantes, ocasionadas con un cuchillo y un machete.

El hechos se habrían registrado, después de que el hoy occiso hiriera a un menor de edad, y luego sus amigos tomen venganza y asesinen a Fredy Damián.

La madre del fallecido observó cómo mataron a su hijo y persiguió a los presuntos responsables, sin embargo escaparon en precipitada carrera. El cuerpo del joven fue levantando y trasladado, por miembros policiales de la Dinased, hasta la morgue del hospital San Vicente de Paúl de Ibarra.

Situación. A pocas horas del incidente fue capturado Dennis Fernando C., de 19 años de edad, quien fue identificado como uno de los presuntos responsables del hecho. El ciudadano fue detenido en una vivienda, ubicada en la misma parroquia y puesto a órdenes de la autoridad competente.

Luego de ser presentado ante el juez en la audiencia de calificación de flagrancia, recibió la orden de prisión preventiva por un lapso de 90 días, mientras se desarrollaba la instrucción fiscal.

Como sospechoso del mismo crimen también se señaló a Wilson Stalin T., quien fue vinculado enseguida al proceso, sin embargo fugó del sector donde se produjeron los hechos y, hasta el momento, es prófugo de la justicia. Contra él pesa una orden de localización y captura inmediata, emitida por el juez que se encuentra a cargo del caso.

Hace una semana el proceso llegó a la etapa preparatoria de juicio, en donde el detenido fue presentado ante el juzgado.

Luego de escuchar el relato de la Fiscalía y conocer testimonios y detalles del proceso, el juez Freddy Sevillano dictó el llamamiento a juicio en contra del aprehendido y del sujeto que está prófugo.

Ahora el proceso se encuentra en el Tribunal de Garantías Penales, a la espera de que se fije fecha para el juzgamiento.

Relato de la madre. María Tránsito C., madre del occiso, manifestó en su declaración que su hijo Fredy hace dos años atrás le venía comentando que tenía amenazas de muerte y que, 15 días antes del lamentable hecho, llegó una señora a su casa y le dijo que le cuide mucho, que le querían matar los del grupo “Tigres Rojos” de la Magdalena.

“Mi hijo le había lastimado en una fiesta en Paniquindra a un menor y la madre me vino a reclamar. Estos jóvenes de ese grupo buscan peleas, salen a la comunidad lanzando piedras, todos cargan machetes y fierros, no respetan a nadie, ocasionan daños en la comunidad”, dijo la madre con respeto a los sospechosos.

Además señaló que su hijo Fredy pertenecía al grupo “Mara 18” y que lo había descubierto por un tatuaje en su brazo.

“La noche del 22 de diciembre mi hijo estuvo invitado a una fiesta… A las 04:14 salí de la casa, al llegar observé que mi hijo estaba bailando con una señorita, estuve parada en una esquina, después observé que Fredy salió de la carpa con su capucha ploma junto con la chica, a una media cuadra de la casa de la fiesta. Les seguí atrás dándome la vuelta, rodeando la casa; al rato que llegué, observo que mi hijo estaba botado en el suelo, ahí se encontraban los señores Dennis Fernando C., Wilson Stalin T. y K. F. T. (adolescente con el que había tenido enfrentamientos), junto con una mujer tapada con una cobija. Ellos lanzaron piedras, estaban con un machete grande, raspaban en la piedra con el machete, mi hijo estaba botado, ellos salieron corriendo y antes de irse Dennis Fernando C. regresó y le lanzó una piedra a mi hijo. Este señor tenía el machete y se ingresó a un domicilio donde ha estado a-rrendado Wilson Stalin T., yo entré el y le di dos chirlazos a Dennis Fernando le dije maldito mataste a mi hijo, le cogí y luego todos salieron corriendo. Después de estos hechos, no he recibido amenazas de muerte de manera directa, únicamente comentarios del sector que han señalado que me van a matar”, relató la mujer luego de la muerte de su hijo.

Además del testimonio de la madre, varias personas del sector rindieron su versión de los hechos, lo que ayudó a esclarecer el caso y poder dar con la identidad de los presuntos responsables del crimen del joven en Rumipamba.