Dos décadas después, Ecuador recuerda a sus 15 víctimas del 11-S

El Ecuador entero presenció atónito como una de las torres del World Trade Center se incendiaba luego que un avión impactara contra su estructura.

Mientras unos desayunaban y otros se preparaban para ir al trabajo, su jornada se detuvo por varios minutos mientras seguían de cerca la transmisión de las cadenas internacionales. Eran las 7:46 de la mañana (Ecuador) y 28 minutos después la atención llegó a lo más alto mientras eran testigos visuales de un segundo avión estrellándose contra la otra torre de casi 500 metros de altura. Lo que pasó después ya todos conocen, ambos rascacielos se vinieron abajo.

Aquel martes 11 de septiembre las llamadas a EE.UU. eran interminables Según la empresa US Census Bureau la población de ecuatorianos residentes en ese país era de 298.626 ¿Cuántos estaban en Nueva York?.

Según el Consulado ecuatoriano en aquel entonces, 15 ecuatorianos perdieron la vida en aquel atentado, de los cuales ocho están registrados en el ‘National September 11 Memorial & Museum’ y son: Manuel Asitimbay, Jesús Cabezas, Luis Alfonso Chimbo, Leonel Morocho, Moisés Rivas, Hugo Sañay y José Cardona (doble nacionalidad), Kléber Molina y Xavier Suárez (víctima del avión).

Entre las labores que desempeñaban algunos de los compatriotas en las Torres Gemelas se encuentran limpieza de ventanas, administración y contabilidad.

Situación del talibán
El 11-S se convirtió en el punto de inflexión del yihadismo, cuando Al Qaeda se erigió en la red extremista más global hasta ese momento.

Pero, 20 años después, con su fundador Osama bin Laden muerto y un liderazgo ausente, está lejos de lograr sus objetivos y tiene un gran rival: el Estado Islámico (EI). Sin duda, también fue el inicio de una serie de eventos históricos, como la invasión estadounidense de Afganistán en 2001 y de Irak en 2003.

Este último llevaría años más tarde a la creación del EI, que robó protagonismo a Al Qaeda desde 2014 y se ha convertido en su mayor adversario, hasta llegar al 15 de agosto cuando los talibanes toman el control de Kabul, expulsando a los soldados estadounidenses en otro hecho histórico de trascendencia geopolítica.

Es innegable que Nueva York sigue estremeciéndose cada vez que recuerda el ataque del 11-S pero la ciudad también ha sabido reconstruirse por completo.