Dos casas abandonadas provocan inseguridad en Azaya

Ibarra. En Azaya Norte en Ibarra existen dos viviendas que se han convertido en focos de inseguridad. Las construcciones, según los habitantes del sector, son lugares clandestinos para el consumo de bebidas alcohólicas y sustancias estupefacientes.

El barrio. Una casa abandonada en las calles Isla Santa Isabel y Manabí de la cooperativa Unión Ecuatoriana es para los vecinos del sector un ‘fumadero’.

Molestos pero visiblemente preocupados y temerosos, los habitantes aseguran que en esta casa abandonada, a toda hora del día, pero especialmente en horas de la tarde y noche, el sitio es intransitable. “Vivo 18 años en este sitio y desde hace aproximadamente 8 años la casa ha estado abandonada. Acá vienen a consumir drogas de todo tipo. Hace algunos años hubo una violación. Desde las 17:00 es complicado pasar por el sitio. En este lugar se reúnen y luego salen a hacer sus fechorías”, dijo un habitante del sector que, por temor a represalias, evitó identificarse.

Control. Un contingente policial conformado por 3 oficiales, 14 clases y policías cumplieron con el desalojo de ciudadanos que se encontraban en esta casa abandonada el pasado 31 de enero. Estas acciones, según los habitantes del sector se han realizado frecuentemente pero quienes hacen uso de la vivienda regresan luego de que el personal policial termina su trabajo.

“La solución definitiva se daría cuando los propietarios habiten la casa o cuando las autoridades derroquen la construcción porque representa mucho peligro para quienes vivimos en esta zona”, dijo otro habitante del lugar.

Otro sitio. Cerca a la iglesia del barrio, en la calle Isla Fernandina y Tulcán, hay otra vivienda que también ha causado preocupación en algunos de los habitantes de Azaya Norte.

Unas vetustas paredes de adobe con puertas de madera totalmente destruidas se pueden observar desde la calle. Dentro de esta propiedad, en la parte posterior hay una pequeña construcción que, a decir de los vecinos, es un lugar en donde también se reúnen ‘gente de dudosa procedencia’.

Seguridad. La directiva del barrio, cansados por la inseguridad, ha colocado carteles de advertencia para los delincuentes.

“Hace unos cuatro meses la situación era preocupante. En motos robaban a los transeúntes a cualquier hora del día. Desde que colocamos las advertencias en algo ha disminuido”, dijo una representante de la directiva barrial que tampoco quiso identificarse ‘por seguridad’.

Esta es otra vivienda en la que supuestamente se reúnen personas de dudosa procedencia y provocan inseguridad.
De esta casa fueron desalojados, el pasado jueves, varios sujetos que presuntamente se dedican al consumo de drogas.