Donación de sangre logró salvar 750 vidas

sangreIBARRA. El Obelisco de la Estación se convirtió ayer en el escenario de ayuda más grande. Decenas de personas se apostaron en las camillas ubicadas en el lugar para donar su sangre.

“Mami sé una heroína, dona sangre”, le dijo un niño a su progenitora cuando los organizadores invitaban a la ciudadanía a formar parte de esta campaña por salvar vidas. La jornada de donación de sangre inició a las 09:00 y culminó cerca de las 19:00. Un total de 250 donantes se contabilizaron, entre ellos Álvaro Castillo, alcalde de la ciudad, quien no solo asistió al evento, sino que estuvo en las camillas de recolección de sangre haciendo su donativo. “Es un incentivo ver que las autoridades como nuestro Alcalde se interesen en estas campañas y participen como todos los ciudadanos lo hacemos”, mencionó Paulina Chávez, donante. Lizbeth Angueta, directora del banco de Sangre de la Cruz Roja Junta Provincial de Imbabura, dijo que por cada 450 mililitros de líquido sanguíneo donado, la vida de tres personas se salva. Lo que significa que al haber recibido 250 donaciones, 750 personas se beneficiarán. No obstante, las muestras antes de ser entregadas a quien las requieren, pasan por un proceso de minucioso análisis. Angueta explica que una vez que se recolecta la sangre esta pasa a una cadena de frío y una por una se somete a un fraccionamiento o estudio para detectar que el líquido no sea portador de sífilis, hepatitis, VIH, entre otras patologías. El tiempo de vida de la pinta es de máximo 32 días. Una vez que aprueba todas las experticias, la muestra es apta para ser la entregada a quien la solicite. El beneficio de quien dona sangre por más de una vez es importante. La persona recibe la opción de tener un banco de sangre personal. Es decir, que al ser un donante frecuente, en caso de una tragedia, el beneficiario recibe cinco pintas de su tipo de sangre gratis, adicionalmente, sus padres, mayores de 65 años, pueden acceder a dos pintas de sangre y los hijos menores de 18 años también. “Es importante que la gente conozca que todos nos beneficiamos con esta actividad”. La campaña se desarrolla cada tres meses. Los donantes fueron valorados previamente, a través de un test y un examen para conocer la cantidad de hierro en su sangre.