Doña Eleida, de la indigencia fue trasladada a un asilo

Carchi. Fue Diario EL NORTE que gracias a las autoridades municipales de Espejo logró sacar a la luz, luego de varios años el caso de Eleida María Paillacho Querembas, una adulta mayor que según los ciudadanos de esta localidad vivió en la ciudad de El Ángel, por al menos 30 años, pero que la mayoría de ellos estuvo en la indigencia.

Guillermo Santafé, comisario municipal explicó a El NORTE sobre las precarias condiciones en las que encontró a la ciudadana.

“Estaba viviendo en condiciones deplorables, en dónde vivía no era una casa, era un pequeño cuarto, si es que se puede llamar así, de dos metros por dos metros”, dijo el comisario Municipal en su momento, sin embargo se conoció que, ayer, la adulta mayor ya fue trasladada a un asilo de la ciudad de Atuntaqui.

La ayuda del Gobierno. Es importante conocer que el Gobierno central a través del MIES, a partir del 1 de julio de este año determinó que los adultos mayores en situación de extrema pobreza y que recibían la pensión de USD 50 se incorporarán al programa ‘Mis Mejores Años’, en este programa recibirán USD 100.

El incremento beneficiará a 164 000 personas. Ellos se suman a los 105 851 adultos mayores que ya reciben este monto y están registrados en este programa gubernamental. En total habrá 269 851 personas adultas que recibirán USD 100 por el programa “Mis Mejores Años”. Con ello se espera favorecer a 100 000 usuarios en condición de pobreza y extrema pobreza.

Labor realizada. El comisario Municipal de Espejo, Guillermo Santafé, dijo que tuvo la aprobación del alcalde de esta jurisdicción Arnaldo Cuacés, para gestionar la ayuda y el traslado de la anciana.

El funcionario aseguró que previo al traslado se le realizó a la adulta mayor varias pruebas médicas y también se coordinó con funcionarios del Ministerio de Inclusión Económica y Social de la provincia del Carchi.

Otro caso en Imbabura.En una pequeña casa ubicada en el sector de los Óvalos en la parroquia de Natabuela, viven María Ibadango de 99 años y Carmen Montalvo de 70. Ellas son madre e hija. Diariamente conviven solas y pasan todo el tiempo juntas.

Para Carmen, el día inicia desde muy temprano, se levanta a las cuatro de la mañana para arreglar la casa y preparara los alimentos del día.

Ya los quehaceres domésticos se le hace más difícil por su avanzada edad.

Ella menciona que todos los días debe lavar la ropa de su mamá, ya que hace sus necesidades en sus prendas porque no alcanza a llegar al baño.

Ella pide a alguna institución ayudar para conseguir pañales de adulto para su mamá, ya que ellos al ser de escasos recursos no tienen el dinero para comprarlos cada mes.

Ellas también quieren ayuda. A inicios de junio de este año, Estefanía Villarreal, de 21 años dijo que su familia no dispone de los recursos suficientes para comprar el medicamento que su pequeña hermana Nathaly Karelys, lo necesita.

El medicamento se llama Levetiracetam Keppra (jarabe), pero por la falta de recursos no toma la medicación.

Luego de una publicación de EL NORTE la ayuda para la pequeña llegó en lo que respecta la entrega de medicamentos.

El MIES en un comunicado a este rotativo dijo que la pequeña no cumplía el porcentaje para recibir algún tipo de bono.

A Karelys en primera instancia le diagnosticaron discapacidad intelectual, pero luego dijeron que tenía epilepsia cerebral interna degenerativa.

Estefanía en aquella entrevista indicó que el Ministerio de Inclusión Económica y Social, MIES, no le había entregado ayuda, tomando en cuenta su discapacidad es del 55%.

Pero ahora, Carmen Narváez, la madre de Karelys está solicitando a las autoridades del Ministerio de Salud que le ayuden con lo que corresponde a nuevamente realizar la valoración a su hija, considera que con el pasar de los días ya se ha incrementado el porcentaje de discapacidad.