Doménica ahora descansa en paz

Ibarra. Luego de cumplir el sueño de cambiar la insignia de su madre Verónica Monroy, ascendida el pasado 14 de marzo a Sargento Primera de la Policía Nacional, Doménica Santacruz falleció este sábado 6 de abril tras luchar contra la leucemia.

Ceremonia especial. Le diagnosticaron dicha enfermedad en agosto de 2018 y recibía tratamiento en el hospital de Solca.

Estuvo en terapia intensiva 15 días antes del ascenso de su madre pero pese a su quebranto de salud, la joven guerrera estuvo de pie en un acto que se cumplió con todos los honores. La ceremonia fue realizada por los altos miembros policiales que querían cumplir el sueño de Verónica y su hija Doménica.

Momentos de emoción se vivieron y que seguramente no se borrarán de la memoria de quienes participaron.

Recuerdos. Aunque luchó con todas sus fuerzas, Doménica falleció y a pesar de la tristeza que embarga a la familia, los recuerdos de una jovencita alegre y luchadora invaden la mente de sus seres queridos.

Su abuelo, Marcelo Monroy, destacó la felicidad que su nieta irradiaba a pesar de los obstáculos que la vida le había puesto.

Comenta que disfrutaba de cada pequeño detalle de la vida y que extrañará su particular gusto por el platillo de tallarines que le preparaba con tanto amor.

Fortaleza. Marcelo destacó también la fuerza con la que su hija Verónica se manejó tras la enfermedad de Doménica. “Ella incluso estaba pensando en dejar su carrera para dedicarse de lleno a atender a mi nieta. Ahora su recuerdo será la fuerza que necesita para seguir con su labor. Esto tiene que ser su motor”, dijo.

Antes de partir al cielo, la joven disfrutó de momentos de entretenimiento gracias a una de sus doctoras de Solca que la llevó a pasear y a relajarse en las termas de Chachimbiro.

Así Doménica se despidió, con una sonrisa y disfrutando de cada detalle del mundo y del amor de sus seres queridos.

En la gráfica, Doménica Santacruz (c), junto a su madre Verónica Monroy y su abuelo Marcelo Monroy.
Doménica (i) es la segunda de tres hijos y uno de sus sueños era estar en la ceremonia de ascenso de su madre.