Dirigencia temerosa

Qué fuerza pueden tener los dirigentes agrupados en la Federación de Choferes Profesionales del Ecuador, luego de asumir  una posición, que para muchos fue timorata y débil, producto de las amenazas y la posición del gobierno del presidente Correa.

La división fue claramente evidenciada por la población. Hay dirigentes de otros gremios de la transportación que por intereses particulares, de grupo o no, tienen afinidad con el gobierno de la “revolución ciudadana” y lo menos que podían ser, es consecuentes con esa línea política. Muy pocas veces como ahora, se ha visto de cuerpo entero la  división y debilidad que tienen los dirigentes de la transportación, mismos que en un principio daban la impresión de no dar su brazo a torcer, pero con el pasar de los días, mostraron arrepentimiento, sus poses quedaron en nada y lo que hicieron es tratar de mostrar una imagen ciudadana, civilizada y hasta comprometida con la democracia y la paz colectiva. Ahora, ¿qué fuerza van a tener para convocar a una nueva paralización después de la Consulta Popular, como lo anunciaron? Los ecuatorianos van a estar pendientes de las medidas, aunque a simple vista se aprecia que un nuevo fracaso hundirá más en el descrédito a la actual dirigencia del transporte nacional.