Dimite el ministro de Gobierno de Ecuador, el cuarto desde mayo de 2017

El ministro de Gobierno, Patricio Pazmiño, presentó este viernes 5 de marzo su renuncia al cargo después de tres meses en funciones, en aparente relación a las críticas contra él por la situación de inseguridad en el país y una reciente revuelta en las prisiones del país.

“Es mi decisión personal presentar mi renuncia irrevocable al cargo de ministro de Gobierno”, informó en una carta al presidente, Lenín Moreno, que también difundió por redes sociales.

En ella explica que si bien como funcionario público es su obligación rendir cuentas, “desde varios sectores se ha cuestionado injustificadamente mi gestión en el Ministerio”.

“Estoy convencido de que en un acto de transparencia, la defensa de mi gestión debe realizarse fuera del cargo”, sostuvo.

General retirado de la Policía Nacional, Pazmiño había entrado en funciones a finales de noviembre pasado, después de que su predecesora María Paula Romo fuera censurada en un juicio político en la Asamblea Nacional.

Y es el cuarto ministro que pasa por esa crucial cartera desde 2017, después de Cesar Navas Vera, cesado por la crisis y asesinato de tres periodistas en 2018; Mauro Toscanini, que dimitió a los cuatro meses por razones personales; y María Paula Romo, que fue censurada por los disturbios de octubre de 2019.

“Tomo esta decisión como una persona que cree en la democracia, y en mi condición de servidor policial en servicio pasivo deseo evitar que se empañe el gran trabajo que viene realizando Policía Nacional”, destacó en su misiva Pazmiño.

El ministro ha estado en el ojo de la tormenta por la creciente inseguridad ciudadana en el país, y más recientemente por la revuelta concertada en cuatro prisiones en las que murieron unos 80 presos en presuntos ajustes de cuentas entre dos bandas criminales.

En su carta, el ministro también menciona que “una prueba PCR que por los protocolos de bioseguridad me realicé, ha dado positivo para COVID-19, por segunda ocasión, lo que sumado a la enfermedad catastrófica que poseo me expone a un enorme riesgo y a la imposibilidad de seguir cumpliendo mis responsabilidades conforme a las exigencias que este delicado cargo demanda”.