Diálogo y pacificación en el país

Uno de los valiosos medios racionales que la humanidad debe utilizar para reconciliar los movimientos en conflicto son sin duda el diálogo y pacificación entre los grupos de protesta y Estado. El ser humano cuando desbordan sus pasiones de odio, venganza y violencia es incontrolable y deja muchos destrozos que afecta a la propiedad pública y privada. Jesús que vino a enseñarnos el amor y el perdón a los enemigos con la iglesia continuadora de su obra como maestra y educadora siempre debe estar lista con otros organismos para buscar la pronta pacificación y reconciliación. Nunca debemos quedarnos en el mal de la violencia que dejan muertos, heridos y traumas sociales. En nuestro país consagrado el Corazón de Jesús, todos debemos practicar la ley santa del amor que exige respeto, justicia y equidad en sus derechos humanos. La Conferencia Episcopal Ecuatoriana se manifestó en las últimas horas con respecto al estallido social y la situación generada tras el decreto de estado de excepción emitido por el presidente Lenin Moreno pidiendo paz, justicia y diálogo. La paz social es el valor fundamental para considerar y hacer efectivos los derechos fundamentales, particularmente de los menos favorecidos, comenzando por el derecho a la vida en todas sus etapas y dimensiones. Llamado a la justicia.

La promoción de la justicia social debe estar en el centro de todas las decisiones estatales y privadas, de tal forma que todo ecuatoriano cuente con las condiciones necesarias para vivir con dignidad.