Celebración del Día del Teatro ‘golpeada’ por la pandemia y los problemas

Con un sabor agridulce, así es como hoy se celebra en diferentes ciudades del país el Día Internacional del Teatro. Esto porque la cultura ha sido uno de los sectores más golpeados a causa de la pandemia de COVID-19, ya que por las limitaciones de aforo para evitar contagios no se ha podido reactivar al cien por ciento el movimiento.

“Las artes escénicas en general necesitan de un público presencial y con las medidas de bioseguridad es imposible hacerlo. Es difícil porque si tenemos gente siempre hay el riesgo de un contagio”, comentó a EL NORTE, el artista Gerson Guerra.

Para los artistas esta celebración es importante porque es la oportunidad para recordar el aporte que dan a la sociedad a través de su trabajo, pero esta vez no será tan agradable como lo ha sido en ocasiones anteriores, en donde colectivos teatrales de todo el país, incluido Ibarra e Imbabura, se unían para conmemorar la fecha.

Guerra mencionó que las artes son indispensables para la creación de opinión pública, ya que a través de los espectáculos se pueden topar temas de denuncia social o polémicos que en otros espacios no se podrían hablar.

Sin embargo, a un año de la pandemia del coronavirus, que comenzó en Wuhan (China), no hay una esperanza concreta de poder retomar las actividades teatrales al cien por ciento.

Guerra comentó que muchos de los actores han tenido que buscar una forma de conseguir dinero con otras actividades como la entrega de comida a domicilio, algo que ocurre más en provincias como Imbabura en donde la cultura del teatro no es tan alta como en otras como Pichincha o Guayas., en donde hay una mayor cantidad de salas.

Pese a ello, para Armando Rivas, otro artista, la pandemia también ha sido una oportunidad para seguir creando. “Los artistas en época de crisis es cuando más hemos explotado nuestro proceso creativo”, dijo.
Aunque reconoció que en todo el país hay un sinsabor entre los actores porque se sienten abandonados por parte de las autoridades gubernamentales.

Rivas reconoció que también hay otro problema que es la división entre colectivos teatrales, ya que no se ha creado una fuerza completa de todos para exigir que sean tomados en cuenta, sino que cada uno “rema a su propio lado”.

Ana Balarezo, actriz quiteña, mencionó que aunque el público desea distraerse a un año de la pandemia, ella ha visto que en ciudades como Ibarra muchos de los espectáculos que se han pospuesto. En su caso particular en dos ocasiones la han invitado a hacer shows en la urbe, pero no se han terminado de concretar.