Día del Árbol, un compromiso de todos

Ibarra.  Cada 22 de mayo Ecuador celebra el Día del Árbol, esta fecha tiene como objetivo rendir tributo al compañero fiel, que minuto a minuto brinda de manera silenciosa innumerables beneficios a la humanidad así como a otras formas de vida.

 Historia de la celebración. Suecia fue el primer país en declarar, en 1840, al 29 de agosto Día del Árbol. Los EEUU lo hicieron en 1872. El Canadá, en 1860 y la Argentina, en 1900.
En el Ecuador esta celebración se inició con la creación del Servicio Forestal, la institucionalización del Centro Forestal Luciano Andrade Marín y la creación de las escuelas de Ingeniería Forestal (1975), de la Universidad Nacional de Loja y la facultad de Ciencias Agrícolas.
La institución festeja, el 22 de Mayo, el Día del Árbol, en reconocimiento a la labor de los gestores del Jardín Botánico Reynaldo Espinoza con la biodiversidad del sur del Ecuador.


 El árbol nacional. Dentro de la celebración del Día del Árbol se escogió el árbol nacional del Ecuador, el mismo que es conocido con los nombres comunes de cascarilla, cinchona o quina. Su nombre botánico es Cinchona spp. Y pertenece a la familia Rubiacea. La cascarilla fue utilizada desde hace mucho tiempo atrás en Europa, la conocían como el remedio milagroso, desde mediados del siglo XVIII. De su corteza se extrae la quinina que se utiliza como febrífugo. Ecuador exportaba la cascarilla que procedía de Loja, ésta era la más apreciada. La cinchona fue declarada como Árbol Nacional del Ecuador, en 1936, con motivo de la creación del Jardín de la Paz en la ciudad de la Plata, Argentina. En su origen histórico simboliza el “Árbol de la Vida” o “ Planta Salvadora de la Humanidad”.

 Un país megadiversidad. Ecuador es considerado uno de los 12 países megadiversos del planeta. La superficie del país es de 26 079 600 hectáreas de las cuales el 18% son áreas de conservación y el 5% páramos. El resto son áreas que se destinan a actividades agropecuarias o que tienen bosques nativos no incluidos en el Sistema Nacional de Areas Protegidas. Por tal motivo se debe ratificar el compromiso de  cada ser humano con el cuidado de los árboles para garantizar el bienestar de las nuevas generaciones.