Devoción al divino niño Jesús

mauro aguirreEn la parroquia eclesiástica “ Nuestra Señora de la Victoria” de nuestra ciudad de Ibarra, se ha implantado la providente devoción al Divino Niño Jesús celebrada los 20 de cada mes en participativas Eucaristías, tanto en el templo de Fátima y en la hermosa Capilla de la Victoria. En esta última existen más de 15 familias que preparan con viva devoción esta solemne misa con cantos, plegarias presentadas con proyecciones y al final se ofrece el tradicional chocolate a todos los asistentes. 

Por medio de estos actos de fe, hay un acercamiento más familiar a un conocimiento y diálogo entre las distintas generaciones. Los adultos mayores con su espiritualidad educan a las familias jóvenes con su testimonio de amor a Dios en esta devoción de ternura, comunión y solidaridad. Una de las distintas oraciones al Divino Niño Jesús dice: “Oh Niño Jesús, a ti recurro y te pido por la intersección de tu Madre Santísima quieres asistidme en esta necesidad, espero con confianza obtener tu gracia santa, te quiero con todo mi corazón y con toda mi alma.  De ahora en adelante, quiero servirte fielmente y por amor tuyo, Oh Divino Jesús, quiero amar a mi prójimo como a mí mismo.  Niño Omnipotente, Señor Jesús, de nuevo te suplico asísteme en esta situación.  Tú que eres el Rey de paz ayúdame a aceptar sin amarguras las cosas que no puedo cambiar.  Tú eres la fortaleza, la sabiduría: enséñame en cada instante como debo obrar para agradar a Dios y hacer el mayor bien a las demás personas.  Te suplico por los méritos de tu infancia”. Como párroco de este importante sector, busco dinamizar la evangelización para atraer a los fieles a un sentido de pertenencia en la vida parroquial, la misma que se desarrolla en una misión permanente con la liturgia y el rezo del santo rosario en las familias, también con la consejería familiar se da un apoyo a la comprensión conyugal de parejas y para los adolescentes y jóvenes se orienta al valor de la vida, el amor, la amistad y el mismo enamoramiento iluminado en la moral cristiana que nos dignifica como personas. El próximo Sínodo extraordinario puede constituir un puente entre la última asamblea dedicada a la nueva evangelización y la del 2015 sobre las líneas operativas para la pastoral de la persona humana y la familia.

 

Padre Mauro Aguirre
ESPECIAL PARA “EL NORTE”