Deudas, lesiones o la muerte son el costo para el sueño americano

Dos pequeñas de tan solo cinco y tres años de edad fueron lanzadas de un muro de aproximadamente cuatro metros de altura. Las imágenes mostraron cómo un traficante de personas, también conocido como coyotero, las abandonó en la frontera entre México y Estados Unidos.

Las pequeñas eran ecuatorianas y sus padres radican en el país norteamericano. Según información de la Cancillería las niñas se encuentran bien y están a la espera de ingresar a un proceso de reagrupación familiar.

El caso se volvió viral en los últimos días en las redes sociales y causó indignación entre los cibernautas por la manera en cómo se opera en los pasos ilegales con los migrantes.

No es el único caso
Johanna Alvarado, una migrante ecuatoriana que actualmente reside en Estados Unidos, contó a la CNN, que fue obligada por los coyoteros a subir al muro y lanzarse al otro lado.

El hecho le provocó heridas en su columna y la amputación de su pie derecho. “Fue una situación súper dura y complicada porque los coyotes nos ofrecen muchas ayudas y al llegar a la realidad es muy falso, hay maltrato, abuso físico y sexual. Es muy duro lo que tenemos que pasar”, mencionó en su relato.

En los mejores casos quienes corren el riesgo salen ilesos, otros en cambio quedan con secuelas, pero también hay quienes no logran superarlo y mueren en el camino.

En enero de este año, el cuerpo sin vida de una migrante ecuatoriana fue encontrado en una casa de la frontera de Texas con México. La causa de su muerte fue por hipotermia, ya que tuvo que soportar sola una tormenta de nieve que azotó el lugar luego de ser abandonada a su suerte por los traficantes.

Karina Guerra, especialista en Migración y Derechos Humanos de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), explicó a EL NORTE que las mujeres y los infantes son los más vulnerables a sufrir algún tipo de violencia, desde la más básica hasta la más extrema cuando deciden migrar.

“Es lamentable lo que sucede, pero esto ocurre por la falta de oportunidades del lugar de origen”, mencionó.

Según ella, si no se solucionan los problemas a nivel local, como el crear mejores opciones para que una persona pueda salir adelante, siempre ocurrirán los fenómenos migratorios.

Además aseguró que el llamado sueño americano, “es solo un sueño porque la realidad en Estados Unidos para los latinos no es la mejor. La gran mayoría vive en condiciones de exclusión social, trabajos duros y explotados, es una parte que a veces no se conoce”, dijo.

Pero hay otro fenómeno, esto porque el actual presidente de Estados Unidos, Joe Biden, mencionó que sus políticas migratorias iban a ser más flexibles que las de su antecesor Donald Trump. Con la esperanza de que las cosas serán más fáciles muchos invierten grandes sumas de dinero con la intención de llegar, pero no todos lo logran.

Algunos son deportados en su intento, luego de pasar situaciones de peligro con los traficantes. Al volver a Ecuador no solamente lo hacen sin haber conseguido el ‘sueño’, sino también endeudados y sin nada, ya que muchos venden sus casas para tratar de costear el pasaje que en ocasiones no llega.