Se desplegaron cerca de 50 mil uniformados para proteger la seguridad durante las marchas

Quito. (EFE).- El Municipio de Quito anunció este jueves que ha desplegado a 2.600 agentes metropolitanos en varios puntos de la ciudad, para proteger la seguridad ciudadana durante la jornada de protesta a la que han convocado los sindicatos.

El Cabildo capitalino informó en un comunicado que ha decidido distribuir su fuerza policial en varios sectores estratégicos de la urbe ante la posibilidad de eventuales disturbio en la ciudad.

El Frente Unitario de los Trabajadores (FUT), la mayor central obrera del país, convocó para hoy a una jornada de movilizaciones para reclamar al Gobierno por su impopular gestión fiscal y la oleada de despidos generados por la crisis económica agravada con la pandemia del coronavirus.

El FUT ha garantizado que su protesta será pacífica, pero las autoridades del Gobierno han reforzado la presencia de policías y militares ante la posibilidad de acciones violentas durante las manifestaciones, cuyo grueso se concentrará en la marcha de los trabajadores por las calles del centro de Quito.

Según un comunicado emitido por el municipio quiteño, las fuentes de agua han sido resguardadas para que los servicios básicos operen con normalidad, al igual que el transporte público que funcionará en horario habitual.

“Nadie tiene el derecho de irrespetar nuestra convivencia armónica, peor aún el patrimonio de la humanidad”, aseguró Jorge Yunda, alcalde de Quito, sobre las protestas sindicales.

De su parte, la Policía ha preparado un contingente de 47.000 efectivos para hacer frente a una posible erupción de violencia en las casi veinte marchas y convocatorias de protesta convocadas este jueves por los sindicatos, a las que se han sumado algunos grupos sociales.

En un comunicado, la Policía informó que el operativo estará a cargo de “uniformados de los ejes preventivo, investigativo e inteligencia”, y contará con “alrededor de 2.400 efectivos en lo que corresponde al Distrito Metropolitano (Quito)” y “a nivel nacional con un contingente aproximado de 47.000 servidores policiales”.

Esto supone casi la totalidad de las fuerzas policiales, que en los últimos días recibieron notificaciones de cancelar libranzas y días de permiso ante la eventualidad de violencia como la que sacudió el país en los disturbios de octubre de 2019

Pablo Rodríguez Torres, director de Operaciones de la Policía Nacional, detalló que tienen previstos para la tarde de este jueves “17 marchas a nivel nacional, 13 plantones, 6 posibles cierres de vías, y 4 caravanas”.

El objetivo de este megadispositivo policial, que actuaría por fases, será “resguardar la seguridad, el orden público y la convivencia pacífica, en torno a las marchas” anunciadas por parte de grupos y organizaciones sociales, sindicales y gremiales, según el comunicado.

El texto hace también un llamamiento a toda la ciudadanía “a hacer uso de su derecho de manifestarse de manera pacífica y sin violencia, respetando en todo momento el marco legal vigente, así como sin afectar a las demás personas y los bienes públicos y privados”.

La Policía advirtió que la autoridad policial no permitirá que “se paralice ningún servicio público ni tampoco interrumpir la libre movilidad de las personas, de acuerdo a lo estipulado en la ley”.

En cualquier caso, Rodríguez precisó que no todos los agentes estarán las calles, sino que serían sacados en una operación por fases teniendo en cuenta la evolución del riesgo en cada lugar.

También el Municipio de Quito se ha sumado a los esfuerzos de la Policía y ha desplegado a otros 2.600 agentes metropolitanos en varios puntos de la ciudad para proteger la seguridad ciudadana durante la jornada de protesta a la que han convocado los sindicatos.

El Ayuntamiento capitalino informó en un comunicado que ha decidido distribuir su fuerza policial en varios sectores estratégicos de la urbe ante la posibilidad de eventuales disturbios en la ciudad.

El Frente Unitario de los Trabajadores (FUT), la mayor central obrera del país, convocó para este jueves a una jornada de movilizaciones para reclamar al Gobierno por su gestión fiscal y la oleada de despidos generados por la crisis económica agravada con la pandemia del coronavirus.

El FUT ha garantizado que su protesta será pacífica, pero las autoridades del Gobierno han reforzado la presencia de policías y militares ante la posibilidad de acciones violentas durante las manifestaciones, cuyo grueso se concentrará en la marcha de los trabajadores por las calles del centro de Quito.

“Nadie tiene el derecho de irrespetar nuestra convivencia armónica, peor aún el patrimonio de la humanidad (alusión al casco antiguo de la capital)”, aseguró Jorge Yunda, alcalde de Quito, en un comunicado emitido por el municipio.

Las medidas de prevención incluyen la vigilancia de fuentes de agua, que han sido resguardadas para que los servicios básicos operen con normalidad, al igual que el transporte público que funcionará en horario habitual.

El alcalde, además, ordenó la activación del Comité de Operaciones de Emergencia de la ciudad, para evitar eventuales actos de vandalismo o agresiones durante las protestas.

El pasado 30 de septiembre, el FUT declaró octubre como el “mes de la resistencia” y de la lucha contra el “neoliberalismo, el desempleo y la corrupción” que, según dice, domina en las esferas del Gobierno del presidente Lenín Moreno.