Desarrollo urbanístico cambió el ritmo en la avenida El Retorno

Ibarra.- De un sector rural con una vía angosta y empedrada, la avenida El Retorno se convirtió hace más de dos años en un lugar urbano y moderno.

Los habitantes de esta avenida aseguran que lo único que siempre hubo fue la Unidad Educativa San Diego y el Seminario Mayor.

Carlos Echeverría mencionó que luego que se instaló el adoquinado el sector empezó a crecer con la construcción de conjuntos habitacionales.

El ciudadano también indicó que el adoquinado dio progreso a los moradores, “por eso estoy quince años aquí, con el afán de que esto iba a crecer construí una vivienda y se implementaron locales comerciales”, dijo Carlos.

Recuerdos. Al final de la vía, casi llegando a La Esperanza existen más de cinco construcciones. Pero quien tiene más de 50 años viviendo en este sector, justo donde se acaba la avenida es Víctor Benítez, de 94 años de edad. Él recuerda que los terrenos donde se construyeron viviendas y conjuntos habitacionales eran grandes haciendas, “por esta zona estaban las haciendas de Santa Lucía y de La Esperanza”. Además, recuerda que cuando era joven el camino era similar a un chaquiñán y que a los costados se sembraban pencos sobre las cercas de los terrenos”

Víctor contó que cuando los vecinos bajaban hasta Ibarra el camino era lleno de lodo especialmente cuando llovía. “A veces teníamos que pasar por haciendas para poder transitar”. También dijo que con el pasar del tiempo la zona empezó a poblarse. “Los ibarreños ya están pasando este límite que era del terremoto”.

Comentó que en su casa, ubicada al final de la avenida, sus familiares entregaron alimentación a quienes sufrieron por el terremoto de 1868.

“La vía se extendió hasta aquí, gente de Ibarra mismo, ya vive por aquí”, dijo don Víctor, quien compra todos los días diario EL NORTE, un fiel lector de nuestro medio.

Negocio. Omar Obando se dedica a la construcción y ha puesto en venta dos viviendas nuevas con acabados modernos. Indicó que anteriormente los vehículos transitaban por la avenida Atahualpa, “pero ahora con el adoquinado esta calle es más transitada porque los turistas se van a Zuleta o a La Esperanza”.

Omar comentó que los demás constructores se dedican a ser casas lineales, es decir, sencillas y más económicas.

Además, mencionó que incluso ciudadanos de Quito llegan a comprar terrenos e invertir en una vivienda.

También agregó que en la vía El Retorno se dedicaban a hacer enduro, ya que era poco transitado.

Sin embargo, aclaró que antes la mayoría de los terrenos eran de 2 500 a 3 000 metros cuadrados, pero ahora uno encuentra de 400 a 500 metros.

Construcciones. Refiriéndose a un estudio técnico Omar añadió que Ibarra tiene un déficit de 10 mil casas y por eso empezó la construcción de viviendas.

“Hay gente que busca todo tipo de casas como económicas o de mayor precio”, dijo Omar, quien aseguró que adquirir un terreno, construir viviendas para después venderlas, es un gran negocio que se genera en la avenida El Retorno, donde aún hay terrenos en venta.