Desaparición de Álvaro no tiene respuesta desde hace 10 años

Ni un solo día, desde el 14 de marzo de 2011, Maribel, la madre de Álvaro Angulo, no ha dejado de pensar en su hijo. Para ella esta fecha jamás pasa desapercibida, ya que recuerda cuando fue a dejar una muestra y, al retornar, empezó la pesadilla de que su hijo no estaba en la cama del hospital Eugenio Espejo.

Maribel es una de las mujeres que lucha día a día por tener noticias de su hijo y protagonizó un plantón en las afueras de la Fiscalía General del Estado, junto al resto de miembros de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas (Asfadec). “No nos cansaremos de buscar a nuestros seres queridos, no me cansaré de buscar a mi hijo, Álvaro”, dijo Maribel.

Álvaro Nazareno es uno de los cinco hijos de Maribel Angulo. Le gustaba bailar y trabajar, pero en julio de 2007, los doctores le diagnosticaron VIH. Su salud decayó, pero pronto se reanimó y retomó su trabajo, mientras seguía los controles médicos. El 13 de marzo de 2011, Álvaro de 27 años es trasladado a Quito porque su salud empeoró, pero en el hospital Eugenio Espejo no lo admiten, le recetan unos medicamentos y lo envían a casa.

Álvaro convulsiona, los medicamentos no lo hicieron efecto. Es la madrugada del 14 de marzo de 2011, en la ciudad de Quito y Álvaro es llevado al hospital Público Eugenio Espejo. A las 10:00 es ingresado por emergencia, pero no hay camillas y lo sientan en una silla con un suero. Le toman una muestra de sangre y la enfermera envía a Maribel Angulo, madre de Álvaro, al laboratorio a dejar la muestra. El recorrido duró entre 10 a 15 minutos, Maribel vuelve y su hijo no está. La enfermera le pregunta a Maribel si vio a Álvaro, ella le contesta que no.

“Nos quedamos buscándolo hasta las 20:00 en el hospital y sus alrededores, pero no lo encontramos”, señaló la mujer, asegurando que su hijo no salió del hospital, porque simplemente, no se valía por sí solo.