29-05-2019 | 00:00
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La Universidad Católica ecuatoriana pasa a octavos por primera vez

Arequipa. La Universidad Católica ecuatoriana se clasificó este martes por primera vez en su historia para los octavos de final de la Copa Sudamericana al empatar sin goles con el Melgar peruano, al que la pasada semana había goleado por 6-0 en el partido de ida.

El equipo ecuatoriano cumplió con el trámite sobre los 2.300 metros de altitud de Arequipa, donde jugó relajado y sin presión ante un Melgar que se esforzó por recuperar el honor pero sin creerse en ningún momento capaz de devolverle a su rival la goleada.

Si el partido terminó sin goles fue gracias a la notable actuación de los porteros de ambos equipos, especialmente del peruano Carlos Cáceda, que evitó una nueva goleada del conjunto celeste con cuatro decisivas atajadas que justifican su convocatoria con la selección peruana para la Copa América.

Cáceda dejó su arco imbatido al detener disparos de todos los tipos, desde rasos y fuertes a altos y con comba, e incluso remates de cabeza a bocajarro.

Su rival en la otra portería, el argentino nacionalizado ecuatoriano Hernán Galíndez, tampoco se quedó atrás y frustró los mejores intentos del equipo local, que llegaron de un disparo casi sin ángulo de Hideyoshi Arakaki, el jugador más incisivo de Melgar, y de un remate de cabeza de Alexis Arias.

El encuentro era de ida y vuelta pero en el segundo tiempo se volvió tosco con jugadas duras por parte del equipo peruano, al que por momentos le dominó la ansiedad y la frustración por no poder hacer al menos un gol para el que habían hecho méritos.

El árbitro brasileño del encuentro se vio obligado a mostrar todas las tarjetas que no había sacado en la primera parte. En apenas media hora de juego, entre el minuto 55 y 86, ocho jugadores de Melgar fueron amonestados por uno de la Universidad Católica.

El partido terminó dominado por el conjunto visitante y con los locales recurriendo a un cúmulo de faltas para evitar una nueva derrota ante la Universidad Católica en una eliminatoria que quedó plenamente sentenciada con la goleada del primer partido