Demagogia cruza la campaña electoral con candidatos en modo Tik Tok

La demagogia se impone en las campañas electorales para las presidenciales de febrero en Ecuador, con candidatos que han encontrado en las redes sociales el mecanismo ideal para llegar a los votantes ante la prohibición de aglomeraciones por el avance de la covid-19.

“Denotan demagogia en la medida en que ningún candidato ha sabido precisar, con los elementos necesarios, cómo se puede salir de una crisis de orden multidimensional”, aseguró a Efe el politólogo e investigador de la Universidad de las Américas (UDLA) César Ulloa.

Y opinó que hay “intentos desesperados por capturar nichos electorales” en una campaña atípica rodeada por medidas de bioseguridad, donde “el candidato no logra todavía conectar, de manera directa, con su electorado”.

Del récord de 16 candidaturas presidenciales calificadas en firme, Ulloa ve dos claras opciones de pasar a una segunda vuelta: Guillermo Lasso, del movimiento centroderechista CREO, y Andrés Arauz, afín al exjefe de Estado Rafael Correa (2007-2017), seguidor del Socialismo del Siglo XXI.

Lasso parte de la base de seguidores acumulada en sus dos candidaturas presidenciales (2013 y 2017) y Arauz se sostiene en los adeptos conseguidos por Correa en su década de Gobierno.

Y aunque en materia económica Lasso ofrece un manejo del país con mayor apoyo a la empresa privada y Arauz orbita en torno al eje estatal, los dos “son conservadores en temas de valores”.

“Aquí se está disputando una izquierda conservadora con una derecha conservadora”, afirmó Ulloa, que ve en ambos un discurso político demagógico.

Recordó que como primera estrategia de choque para recuperar la “economía familiar”, Arauz ha ofrecido dar “mil dólares a un millón de familias ecuatorianas en la primera semana” de Gobierno, una oferta que para Ulloa es “imposible” de cumplir en un Estado sumergido en una severa crisis económica.

CANDIDATOS “TIK TOK”

Con ese escenario, especula que la mayor parte de la población no conoce los planes de Gobierno de los candidatos, volcados a una campaña demagógica, con las redes sociales como altavoz, con mensajes emotivos, frases generales y dispersas e, incluso, bailes.

En esa línea recuerda el caso de un candidato que apareció en Tik Tok,  el 31 de diciembre en una escena en la que, tras bajarse de una patineta, baila maquillado, con vestido y peluca, disfrazado de “viuda” del Año Viejo, defendiendo -según dijo- una de las tradiciones nacionales de fin de año.

Otro aparece jugando voleibol, tocando el saxofón, bailando y cultivando huertas; un tercero lo hace de paseo por los valles de Quito con un mensaje de aires juveniles en el que se abre a responder preguntas a través de Tik Tok.

Por ello, parafraseando al filósofo y escritor español Fernando Savater, Ulloa dice que “la política es un epitafio de 120 caracteres que se hace por Twitter” y que, estando “los eslóganes por sobre las propuestas”, Ecuador ha entrado en “la era de los candidatos Tik Tok”.