No todos los que han dejado sus trabajos han recibido liquidación

El Código de Trabajo establece parámetros dependiendo del caso, ya sea por desahucio o indemnizaciones. Incluso se dispone el pago de indemnizaciones al empleador en determinadas situaciones.

Pero muchas personas que han quedado fuera de sus lugares de trabajo, indican que no han recibido por parte de su empleador ninguna de las dos opciones de liquidación que se establecen en el Código del Trabajo. Es más algunas personas han requerido de abogados para hacer valer sus derechos.

“Yo trabajaba e una empresa de seguridad; pero con la llegada de la pandemia me terminaron el contrato, en primera instancia me dijeron que me darían el desahucio que me correspondía, sin embargo aquello no se cumplió. Tuve que tomar un abogado particular y eso involucra más gastos. Ahora me dicen que tengo que esperar y la verdad no se qué hace”, dijo el ciudadano ibarreño Luis Soto.

Despido intempestivo.
En este caso, la norma dice que el empleador está obligado a cancelar una indemnización de acuerdo con el tiempo de servicio, según dos escalas: Por hasta tres años de servicio, con el valor correspondiente a tres meses de remuneración; y, de más de tres años, con el valor equivalente a un mes de remuneración por cada año de servicio, sin que en ningún caso ese valor exceda de 25 meses de remuneración.

La fracción de un año se considerará como año completo. Es decir, si el trabajador laboró por 3 años y 5 meses, se le pagará por 4 años de servicio.

Por caso fortuito.
La causal de caso fortuito o fuerza aplica cuando existe imposibilidad de trabajar, por eventos como que no se pudieron prever o que previstos no se pudieron evitar.

Los trabajadores desvinculados bajo este mecanismo no tienen derecho a bonificación por desahucio. La liquidación que reciba abarcará la última remuneración más lo proporcional por vacaciones y décimos sueldos, según corresponda.

En la Ley Humanitaria se incluyeron algunas precisiones con respecto a esta figura legal y es que la imposibilidad de trabajar estará ligada al cese definitivo de la actividad económica del empleador.

Por desahucio.
El desahucio es cuando el trabajador presenta su renuncia voluntariamente. La notificación deberá realizarse con al menos 15 días del cese definitivo de las labores, dicho plazo puede reducir por aceptación del empleador, indica el Código.

El empleador bonificará al trabajador con el 25% del equivalente a la última remuneración mensual por cada año de servicio. La misma bonificación se pagará en caso de terminación laboral por acuerdo entre las partes. La liquidación se pagará 15 días después del aviso de desahucio.

Ese tiempo el empleado debe permanecer en la empresa, con la intención de que el patrono consiga un nuevo empleado que llene el cargo.
Sin embargo, si hay una buena relación con el empleador es posible acordar la salida inmediata del obrero, sin afectar el monto global de su liquidación.