“Dejad que los niños…”

VVivimos en un mundo complicado,  no podemos abstraernos de él  pero es necesario saber  cómo vivir en el.

La sabiduría no está en la cumbre de la montaña sino  en el Jardín de Infantes, el qué  y cómo hacer  lo enseñan allì, en la caja de arena; aprenden a no golpear a la gente y a jugar sin hacer trampa; a dejar las cosas en el sitio,  a limpiar lo que uno ensucia; a no tomar nada que no nos pertenece y a compartir todo; a pedir disculpas cuando se ha lastimado a alguien; a lavarse las manos antes de comer; a llevar una vida armoniosa;  aprender a pensar, a dibujar, cantar, bailar, jugar y trabajar cada día, incluso a dormir la siesta.

Al salir a la calle  tener cuidado con el tráfico, tomarse de la mano y permanecer juntos. A observar lo maravilloso de la Creación como la semillita en el vaso plástico que las raíces crecen hacia abajo y la planta hacia arriba y en realidad nadie sabe por qué,  Dios lo dispuso así. Los peces de colores, las ratas blancas y hasta la semillita del vaso plástico  mueren y nosotros también…aunque los hijos de Dios gozarán de vida eterna… el amor, la higiene,  la ecología, la política y la vida sensata todo en realidad  lo que un hombre necesita saber para unos está en el mundo;  en la Biblia para otros  y en ninguna parte para unos pocos. Para  creyentes  Jesús es el ejemplo y cumplir la regla de oro, “trata a tus semejantes como quisiera que te traten a ti”, ¿Cuán grande sería el mundo si todos pudiéramos ser hombres con corazones de niños? Con sabiduría Jesús dijo: “… dejad a los niños venir a mí y no se lo impidáis porque de los tales es el reino de los Cielos…” Feliz día niños. 

 Pedro Manuel Ramírez

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