Declaran culpable al autor de femicidio en caso de Tamia Sisa

A 26 años de reclusión fue sentenciado Dennis Sebastián C., luego de que el Tribunal de Garantías Penales de Imbabura, le declara culpable por el femicidio de su expareja, Tamia Sisa Alta González.

En la misma audiencia se decidió el destino jurídico de Juan Moisés R., quien fue señalado como cómplice, sin embargo los magistrados ratificaron su inocencia y recobró su libertad tras la audiencia de juzgamiento, por una insuficiencia probatoria.

En el juicio, Sigifredo Mejía fue el ponente y estuvo acompañado de los magistrados Miguel Solá y Diego Chávez. El fiscal a cargo de la acusación fue Andrés Jaramillo. Tras emitir la resolución, Juan Moisés R. recibió la boleta de excarcelamiento y salió del Centro de Privación de Libertad de Personas Adultas Varones de Ibarra.

Mientras tanto los familiares y allegados de Tamia protagonizaron un plantón en las afueras de la Corte Provincial de Justicia, pidiendo que los involucrados reciban la máxima pena por el femicidio de la mujer que era la expareja del sentenciado y fue disparada en el estómago, luego de discutir en las afueras de su vivienda, ubicada en la parroquia Imantag, el 2 de febrero de 2020.

Desde el día del crimen, los familiares de Tamia, de 22 años de edad, no descansaron para alcanzar justicia, acompañados de varias organizaciones sociales que reprocharon el violento accionar, ya que la víctima tenía una boleta de auxilio.

Enrique Cáceres, abogado del sentenciado, mencionó que su defendido no conocía los elementos de tipo penal y que tiene un alto grado de ignorancia, ya que solo curso la escuela y no se justificó el dolo dentro de la audiencia, ya que él no apuntaba a Tamia y tampoco fue llevando el arma de fuego hasta el sitio. Además mencionó que el peritaje antropológico reveló que los implicados tenían cierto resentimiento entre ellos, ya que son pandilleros.

“Manifestaron que existió premeditación porque él ya tenía una agresión anterior, pero nuestra defensa justificó que apuntó contra la pareja de la mujer en las dos ocasiones, sin embargo los jueces dijeron que el proyectil iba contra la humanidad de la señorita.

Esta es una pena que trata de dar una prevención general negativa, para que la sociedad vea que la justicia existe y la gente tenga miedo, pero no se toma en cuenta el grado de educación del agresor, de donde viene, donde desarrolló su vida y qué hizo el Estado para él, que es una persona que ha estado dentro de pandillas”, agregó Cáceres.