de una entidad financiera

Ibarra. Los clientes de una Cooperativa de Ahorro y Crédito de la ciudad se llevaron una gran sorpresa, ayer. La institución financiera había sido atracada por personas desconocidas.

Momentos de hermetismo se vivieron en horas de la mañana, pues no se sabía el monto del dinero robado.

Las dudas. Un vecino dijo que se desconoce por dónde habrían ingresado los maleantes, tomando en cuenta que una empresa de seguridad privada era la encargada, mediante dispositivos electrónicos, de vigilar a la entidad financiera; sin embargo de manera extraoficial se conoció que las alarmas nunca se activaron ante el ingreso de las personas sospechosas.

Según el parte. Personal policial, al llegar al lugar del hecho tomó contacto con el ciudadano Darwin M., de 38 años de edad, guardia de seguridad privado, el mismo que manifestó que había llegado a la entidad financiera a las 07:30, para esperar que llegue el personal de atención al cliente y por ende proceder a desactivar la alarma para ingresar a las oficinas, pero al abrir la puerta metálica la alarma no se había activado, y al ingresar a las oficinas se habían percatado que existía cables de luz botados en el piso y un desorden.

De su parte. El señor Efraín S., quien dijo ser gerente de la cooperativa, aseguró que igual observó el desorden y dijo que evidenció cajones botados y más objetos en el piso, lo que dio a entender que desconocidos habían realizado un hueco en la pared para ingresar a la cooperativa, violentando la caja fuerte y sustrayéndose la cantidad aproximada de 30 000 dólares y un arma de fuego calibre 38mm, que pertenecía al guardia de seguridad Darwin M.

Un caso similar. Hace no mucho tiempo en Otavalo seis mil dólares que se habían recaudado del día anterior, se perdieron misteriosamente de una entidad financiera. No hubo huellas de violencia, ni señales de forzamiento en las respectivas cajas de seguridad. Eso levantó las sospechas entre los investigadores, que iniciaron con las respectivas indagaciones a las personas que fueron las encargadas de resguardar el dinero.

“Ninguna de las puertas presentaban forzamiento, se verificó lugares aledaños sin que al momento de nuestra llegada se puedan observar huellas de escalamiento o forzamiento”, dijo un miembro policial.