De estos temas hay que hablar

No digan que el país no tiene más tema de conversación que la política.
Que a los ecuatorianos solo les preocupa su estómago y que la vida se les nutre de indiferencia por los demás.
Que la sociedad está aletargada y no tiene capacidad de reacción frente a lo que sucede.
Los clichés y muletillas nos llevan a creer que las percepciones son los hechos.
Y, cuando eso pasa, damos la espalda a la realidad, nos miramos el ombligo y reforzamos los estigmas.
El país tiene grandes asuntos por conocer, discutir, deliberar, proponer alternativas, consensuar, sacar conclusiones y ponerlas en práctica.
Pero no podremos hacerlo mientras los periodistas no tengamos plena conciencia de los mitos que nos atan, nos hacen daño, nos impiden mirar.
Si el periodismo dejara de mantenerse a la defensiva (o, también, a la ofensiva), el papel que debiéramos cumplir es convertirnos en herramientas de reflexión, construir espacios donde la nación debata temas tan cruciales para el país como el de la educación, la salud, la infraestructura deportiva, las carreteras, las industrias, el empleo.
Algo preocupante sucede cuando solo una pequeña parte de la prensa asume ese rol, mientras la mayoría deja que el hecho se disuelva en la conciencia ciudadana y trunca un posible diálogo plural. Eso no es ético.
Porque el tema, aunque “no venda”, es urgente y tiene que ver con todo el país.   

Por Rubén Darío Buitrón
      Tomado del blog:
      www.rubendariobuitron.wordpress.com