Cupido no tiene la culpa

El amor a primera vista, no es más que el deseo de amar y ser amada,…nos seduce, no lo podemos evitar.

¿Quién no cae rendido ante una intensa atracción sentimental?
El impacto emocional que experimentamos al conocer a otra persona y quedarnos completamente embobados, no es más que un secuestro express de nuestra mente, un arrebato pasional, una potente mezcla química que altera profundamente y da un bienestar mágico y milagroso, y te cambia la vida de color.  ¿Cada vez que lo vemos, nuestro corazón se acelera y el estómago nos hormiguea?… ¿entonces será que estamos bajo los efectos del dulce veneno de la flecha de Cupido?. Lamentablemente sepan amigas que Cupido no tiene la culpa, ya que lo que se conoce como “amor a primera vista” existe, y se comprobó científicamente. De acuerdo a estudios de expertos, las personas deciden qué clase de relación desean tener con una pareja a los pocos minutos de conocerla. Si tuvimos una primera impresión buena con un chico, hay más posibilidades de que conforme lo vayamos conociendo mejor, esa chispa se convierta en una relación amorosa duradera.
Pero si fue desfavorable, es preferible que por un tiempo dejemos de tener contacto con él, permitamos que pasen los días y olviden esa sensación negativa, y así podamos darle después una nueva oportunidad a la relación. Teóricamente, la química no es eterna, y estamos programados para desapasionarnos después de 18 a 30 meses de relación de pareja,… ahí es donde el verdadero amor y las flechas gruesas empiezan su juego. ¿Cierto Cupido?  

 Priscilla García
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