Cumpleaños de Ibarra y sus deseos

jose echeverriaEn la fundación española de Ibarra, acorde a la síntesis realizada por Humberto Oña (2010:381) tenemos como precursores a Hernán González de Saa, a Fray Pedro Bedón, a Gaspar de Torres, a García Hurtado de Mendoza, a Luis de Levasco, a Gaspar de Zúñiga, a Juan Barrio Sepúlveda.

Don Lorenzo de Aldana, sucesor de Sebastián de Benalcázar, Gobernador de Quito, comisionó a don Alonso Hernández la dominación de los indígenas de la parte occidental, actual vía San Lorenzo. El padre Gaspar de Torres pacificó en 1598 a los Cayapas, Lambas y Lachas (Tapia 1997:135). El Marqués de Cañete, por Cédula Real de 1598, encomendó la fundación de la ciudad al Dr. Matías Moreno de Mera, pero no cumplió.

El 22 de septiembre de 1606, el Presidente de la Real Audiencia de Quito, encargó la fundación al Capitán Don Cristóbal de Troya, fue escribano Pedro de Carvallo. El 28 de septiembre de 1606 se expidió el AUTO DE FUNDACIÓN.

Ibarra inició con 280 habitantes. La fundación de Ibarra tuvo, al menos, tres finalidades:

1) La población local era de aborígenes, de ninguna confianza para los conquistadores, era indispensable tener una ciudad para españoles; incluso hubo una propuesta de construir en Caranqui un asentamiento para españoles, toda amurallada.

2) Para unir Quito con Popayán, se hacía necesaria una ciudad intermedia.

3) La salida al Océano Pacífico era un proyecto urgente y desde esta localidad era lo más factible. Han pasado 411 años de la fundación de Ibarra y sus propósitos siguen vigentes:

1) Hay que hacer de Ibarra una ciudad “señorial, noble, aristocrática, solariega”, con sus viviendas patrimoniales restauradas y con uso social apropiado. Una ciudad jardín que invite a ser visitada, paseada, añorada, “la ciudad a la que siempre se vuelve”.

2) Una  “ciudad visagra” que una pueblos y ciudades hacia los cuatro puntos cardinales, un referente principal de la Zona Norte.

3) Ibarra con puerto propio: San Lorenzo. ¡Por Dios!, la naturaleza nos ha dado todo, pero los humanos somos tan mezquinos que vamos a necesitar otros 411 años para cumplir con Ibarra.

José Echeverría Almeida
joecheve50@yahoo.com