Cuatro años a la espera del tren en Otavalo

Otavalo. En mal estado y abandonado, así permanece desde abril de 2016 la estación del tren y las vías que atraviesan las comunidades y barrios del pueblo Sarance.

Recorrer un tramo de esta vía muchas veces provoca temor, ya que el sitio es abandonado y utilizado por jóvenes que llegan a consumir drogas, mientras que las viviendas permanecen con sus puertas cerradas.

La llegada del tren al cantón de Otavalo era atractivo para los turistas, incluso para los mismos habitantes.

Un guardia permanece en la estación, cuidando lo poco que queda en ese sitio.

En las puertas de vidrio un cartel con la palabra ‘cerrado’ se mantiene.

Sin embargo, lo que también se puede observar en las puertas son los horarios de atención.

A pesar de que dejó de funcionar hace cuatro años, el anuncio dice que la atención son los miércoles, jueves y viernes de 08:00 a 13:00 y de 14:00 a 17:00, mientras que los sábados y feriados también.

Preocupación. Para Andrea Paredes, quien habita cerca de las vías del ferrocarril, han esperado cuatro años para que el tren llegue nuevamente a Otavalo y de esa manera, atraer al turista y reactivar la economía.

Comentó que si las autoridades han decidido que no volverá a llegar el tren a Otavalo, la estación se convierte en una obra sin funcionamiento, por lo que considera que deberían darle otro uso pero que beneficie a la población.

Daño en la vía. En abril de 2016 el tramo de la línea férrea entre Antonio Ante y Otavalo se afectó cuando la quebrada El Artesón se desbordó y destruyó un puente en el sector de San Roque.

Jaime Guerra es habitante del barrio La Florida, mencionó que se ha visto afectado el turismo y además, la comunicación entre la población, ya que hay sectores en donde la vía está deteriorada porque no se le ha dado el mantenimiento adecuado.

Aunque no conoce el motivo que dejó sin funcionar el tren en Otavalo, comentó que la llegada de esta locomotora es por temporada.

Asimismo indicó que la atracción ya no es como antes, cuando tenían oportunidades de admirarlo y ver su longitud, “sabían pasar varios modelos”. Jaime recuerda que anteriormente su abuelita trabajaba de secretaria en la estación, “siempre sabíamos ir, esto era bien movido y la gente se paraba en los alrededores para observar el ferrocarril”, añadió.

Otra de los moradores que prefirió no dar su nombre pero sí conversar con nosotros, agregó que la mayoría que vive frente a esta vía, no están de acuerdo con que vuelva a funcionar, ya que considera que es un peligro para los niños y además, no existe ningún beneficio.

“Nosotros somos perjudicados, si se rehabilita el ferrocarril no saca nada porque viene acá y regresa casi vacío, gasta más combustible”, contó.

Mencionó que anteriormente era utilizado por los habitantes que viajaban con cargas a Ibarra, pero ahora es más fácil transportarse.

En una entrevista con EL NORTE en diciembre pasado, Ana Villarreal, gerente de la filial norte de Ferrocarriles del Ecuador, informó que se está haciendo un nuevo esfuerzo con el Gobernador y los Alcaldes de Otavalo y Antonio Ante y propondrán buscar otras alternativas para la solución que preocupa a todos.

En la parte de abajo de la estación del tren al parecer, funcionaba una tienda. Así luce el panorama actualmente.
En esta parte que era transitada por visitantes y turistas, ahora son pocos los moradores que caminan por este espacio.