Cuarentena implica una sobrecarga de trabajo para mujeres

Un informe nacional revela que las mujeres están trabajando más de ocho horas diarias al sumar las tareas dentro de casa, el cuidado de los niños y el cumplimiento de sus actividades profesionales. Según el INEC desde que inició la crisis sanitaria por el Covid-19, en Ecuador, alrededor de 365 000 trabajadores se acogieron a la modalidad de teletrabajo.

De este total, una gran parte son mujeres y madres que, desde que se inició la pandemia, realizan un doble esfuerzo: trabajo de oficina y cuidan de los hijos y de la casa.

Testimonios de Mujeres en Ibarra.
“Yo me dedico a vender en mi tienda y claro ahí aprovecho el tiempo para ayudar a mis dos niños a que hagan sus tareas”, dijo Lorena Ibujés una madre de familia que asegura mezcla sus actividades en su negocio, el cual, pese a la cuarentena sí puede abrirlo hasta las 2 de la tarde.

“Puede ser que esté un poco más ocupada que antes, ya que pues ahora tengo que estar pendiente para que mis hijos despierten pronto por cuanto les toca a participar de las clases virtuales. Y uno de mis hijos no sabe cómo ingresarse a las plataformas virtuales y pues me toca ayudarle para que no tenga problemas. De igual forma luego, en la tarde me paso revisándoles que hagan las tareas bien, es decir soy una maestra también ahora”, dice en medio de una sonrisa la madre de familia.

Un estudio reciente.
En un estudio que se realizó hace pocos días, la mayoría de las mujeres consultadas sienten que son cuidadoras de tiempo completo, trabajan más y están más cansadas durante la cuarentena que antes de que dispusiera esta medida sanitaria.

Además, la mitad duerme entre una y tres horas menos que las ocho necesarias para descansar adecuadamente, y se percibe mentalmente agotada”, dijo Silvia Palacios, psicóloga.

“La situación de aislamiento social obligatorio pone al descubierto y visibiliza la desigual carga de cuidados, y la acentúa aun más. “Las mujeres siguen asumiendo las viejas tareas del hogar y los cuidados, y ahora también las nuevas que aparecen con la pandemia, como la enseñanza en el hogar y seguimiento escolar diario de sus hijas e hijos, el cuidado de un familiar mayor que lo necesita, o el teletrabajo, que en la práctica habilita a la demanda permanente y sin horarios fijos”, apuntó la profesional de la salud, quien busca alternativas.

Dicen los expertos.
Por la cuarentena los regímenes de visitas fueron cancelados y les menores quedan a cargo de uno de les progenitores. Otra vez las madres en la mayoría de los casos. Para ellas y para quienes crían solas, al perder sus redes por la imposibilidad de circulación, la cuarentena se hace más cuesta arriba aún.

Salir a comprar o a conseguir la comida de la manera que sea se vuelve un suplicio, ya que deben hacerlo con los niños, exponiéndoles no solo al contagio del virus sino también a la estigmatización por parte de las personas que algunos casos llegan a insultarlas e incluso son expulsadas de los comercios de alimentos.

Para el ámbito del trabajo formal y sobre todo de aquellas tareas esenciales que siguen funcionando durante la cuarentena se han otorgado licencias para el cuidado de los niños.