Cuando la voluntad es amor

p6f1OTAVALO. Con restos de cemento sobre su ropa y levantando la cuchara rápidamente al comer, denotando que tenía hambre, a las 12h20 de ayer, Luis Guzmán se servía un nutritivo almuerzo en el comedor que mantiene el voluntariado de San Vicente de Paúl, ubicado en la Panamericana norte, diagonal al Instituto Otavalo.  

 

$0,50. Con 50 centavos de dólar cualquier persona de escasos recursos económicos puede acudir a este sitio para poder servirse un almuerzo completo y sobre todo nutritivo, hecho con manos que sirven al prójimo inspiradas con el ejemplo que dejó Jesús a los hombres basada en el amor, la ayuda a los más necesitados, a la tolerancia, entre otras.

 

Nutritivo almuerzo. El menú no es escogido al azar sino que se observan varios aspectos como el hecho de que sea rico en nutrientes que el cuerpo necesita para su óptimo desarrollo, que los ingredientes sean de la estación para que no resulten costosos.
“Prestamos un servicio, no es un negocio, hay personas que nos hacen donativos para seguir con esta obra”, detalló la voluntaria Rosario Prócel.
 
Más voluntarias. Anita Pérez, otra voluntaria,  indicó que sí se requiere de más ayuda de personas que deseen dar un poco de su esfuerzo y tiempo para atender a las personas que lo requieran en diferentes aspectos, en este caso entregando comida a un precio módico.

Con cariño. Marianita Lucero y  Soraya Hernández coinciden en señalar que
Piedad Vaca, es quien cocina con cariño cada día para que la comida tenga un excelente sabor, nutritiva y que las porciones sean suficientes.