Cuando el pasado frustra que conozcas el amor

Ibarra. El no superar el pasado, el rencor, así como las comparaciones continuas y los miedos generados a que nos puedan volver a dañar, terminan por bloquearnos. “Es importante que dejemos a un lado pensamientos negativos que solo nos dañan”, dice la psicóloga Belén Acosta.

Causas. “Tras una relación larga, las personas generamos gran confianza y mucha seguridad en el otro. En ocasiones la ruptura se ve venir, pero en otros muchos casos, infidelidades o abandonos inesperados se hacen presentes, dejando una gran huella en el abandonado pues no era previsible para él o ella”, explica la experta.

Además Acosta afirmó que el impacto y sufrimiento ocasionados tras esta situación es tal, que el simple hecho de volver a pensar que pueda ocurrir de nuevo y rememorar todo aquel dolor pasado.

Lo que no se debe hacer. Tras una ruptura dolorosa, las personas solemos intentar controlar todos los aspectos posibles de la nueva pareja y de la situación que se creará juntos, para así evitar que nos vuelva a suceder lo mismo. A pesar de los muchos intentos que algunos hacen por frenar sus emociones para no llegar a enamorarse, sabemos que hay un momento en que es inevitable limitar o restringir lo que vamos sintiendo.

Más. Después de pasar tiempo sin pareja, las personas se acostumbran a pensar en sí mismas, tienen menos conflictos y preocupaciones pues no comparten las de su pareja, y en cierto sentido entienden que esto es uno de los grandes beneficios de ser solteros. Muchas personas sienten miedo a involucrarse de nuevo en una relación donde puedan pelearse y que la tranquilidad o estabilidad emocional se acabe.