La Cruz Roja fabrica prendas propias para autofinanciarse

Al ser una organización sin fines de lucro, la Cruz Roja tiene que buscar la forma de autofinanciarse. Por ese motivo, en 2017, en la Cruz Roja Ecuatoriana Junta Provincial de Imbabura se les ocurrió armar su propia textilera. Desde entonces confeccionan su propia vestimenta para cumplir su labor humanitaria.

Además de elaborar las prendas para el personal que labora en esta entidad de ayuda humanitaria, desde la Ciudad Blanca, también lo hacen para otras sedes de la Cruz Roja Ecuatoriana situadas en las diferentes provincias del país. También elaboran uniformes para otras instituciones de socorro, una de ellas el Cuerpo de Bomberos. Además, de fabricar vestimentas para varias entidades privadas.

“Nosotros, como Cruz Roja, tenemos varios eventos que hacemos a nivel provincial, dentro de ellos están una serie de actividades. Pero para poder realizar las actividades tenemos que estar identificados con los uniformes. Siempre ha habido una cantidad de entre 280 y 300 voluntarios que permanecen rotando y todos tienen que estar identificados con los colores y distintivos de la institución”, mencionó Álvaro Guerra, presidente de la Cruz Roja en la “Provincia de los Lagos”.

Por ese antecedente y más las fuertes sumas de dinero que la institución invertía para mandar a elaborar los uniformes que identifican a este organismo, se decidieron por confeccionar sus propios uniformes.
Sin embargo, personas ajenas a la institución estaban interesadas en adquirir y utilizar este tipo de prendas.

Por ese motivo, en la Cruz Roja Junta Provincial de Imbabura, también se les ocurrió elaborar prendas, en especial, camisetas que tengan que ver con la institución, que sean una forma de sensibilizar a las personas sobre la labor que desempeña la entidad humanitaria y que puedan ser portadas por cualquier ciudadano.

En 2017, elaboraron las primeras 96 camisetas. Sin embargo, la respuesta superó las expectativas, el número de prendas se incrementó y, en la actualidad, fabrican 1000 camisetas.

Las hermanas Alexandra y Mayra Ipiales, quien son oriundas de la parroquia La Esperanza, son parte de las personas que hacen todo esto posible.

Ellas son parte de las personas que trabajan en el taller textil de la Cruz Roja Junta Provincial de Imbabura.

La Cruz Roja, para mí va más allá del trabajo que uno realiza. También conocemos sobre la labor humanitaria que realiza la institución. Uno aprende muchas cosas aquí”, mencionó Alexandra, quien lleva dos años y medio trabajando en esta institución no gubernamental.

También explicó que, debido a la situación que vive el país y el mundo debido a la presencia del Covid-19, están elaborando bufs y mascarillas. Estas últimas son reutilizables, ya que otra de las ideas es cuidar el medio ambiente.

Además de fabricar prendas para la institución, dos días a la semana, las hermanas Ipiales salen y recorren las calles de la ciudad con un grupo de voluntarios. El objetivo es brindar alimentos a los ciudadanos extranjeros que deambulan por las principales arterias de la urbe ibarreña. Por ese motivo, Mayra mencionó que el trabajo que realizan en la Cruz Roja Junta provincial Imbabura es satisfactorio.