La Cruz Roja defiende su labor frente a la pandemia en Otavalo

Los representantes de la Junta Cantonal de la Cruz Roja, en rueda de prensa respondieron a las acusaciones que hiciera Gladys Farinango, hija de Segundo Alfredo Farinango, adulto mayor que se encontraba asilado desde hace aproximadamente 4 años en el Hogar de Ancianos “Susana Mancheno de Pinto” y falleció por Covid 19 el pasado sábado en el hospital San Luis de Otavalo.

Antecedente
La ciudadana aseguró a este medio que desde la institución, Cruz Roja, nunca le comunicaron que su padre era uno de los casos positivos de Covid 19 en el asilo de ancianos. La ciudadana explicó también que su padre fue trasladado hasta el hospital San Luis de Otavalo en ‘hueso y pellejo’, es decir en un estado de salud muy delicado, un día antes de su deceso.

Respuesta
El administrador de la Cruz Roja, Eduardo Molina, aseguró que Segundo Alfredo Farinango ingresó al asilo de ancianos el 24 de enero de 2017. “Era casi un indigente y a su ingreso presentaba un problema mental, trastorno de conducta y comportamiento agresivo e hipotiroidismo”. señaló.

“Durante este tiempo se le brindó toda la atención necesaria las 24 horas del día y todos los días de la semana. Queremos resaltar que el 19 de marzo de 2019, fue la última vez que pude contactarme con Gladys Farinango. Ella ha cambiado de residencia sin informarnos. Tratamos de localizar a su familiar para informar la situación de salud de su padre de unos valores pendientes a cancelar desde esa fecha”, explicó Molina.

El 22 de mayo de este año la institución logró localizar a la hija del abuelito fallecido y, según Molina, “se envió un informe completo de la situación de su padre. Tenía que ser visto por un especialista pero no hubo respuesta. La familiar no podía, no estaba o no alcanzaba su tiempo”.

“Dos días antes de llevarle al hospital se comunicó a la familiar y nos dijo que no tenían dónde llevarle y que le tengamos en el asilo y luego se dio el fatal desenlace”, aseguró.