Creatividad y estilo para todo el mundo

pag-11Tejidos, bufanda, chalinas, acrílicos, lana y ropa en algodón son parte de la gama de productos que Luis Morales oferta a la comunidad. Toda esta línea la comercializa bajo la marca ‘Tejidos indianos’.

Morales es uno de los pocos artesanos otavaleños, calificados por la Junta Nacional de Defensa del Artesano. Su historia empezó hace más de 40 años cuando se casó. Originario de la parroquia San Roque, en el cantón Antonio Ante, Morales defiende lo que es su arte. “Me casé en 1978, empecé como operario, pero esto lo aprendí desde mi niñez”, recuerda con lujo de detalles. El nombre de su marca es completa, su significado lo dice todo. “No hay coidentificación de ser indio.

Yo soy indígena, por eso le puse este nombre”. Sus productos no solo son comercializados en la provincia. Por lo general, Morales, es parte de las ferias itinerantes que organiza el Ministerio de Industrias y Productividad. “He ido a Loja, Manta, Playas, Guayaquil, Shushufindi”, explica el artesano de 59 años. Para Lorena Páez el trabajo de Morales es garantizado. “Siempre que vengo a Ecuador llevo, algún recuerdo de estos tejidos, son de buena calidad y muy hermosos”, dice la turista colombiana quien habitualmente compra algún producto de la marca.

Los procesos productivos que implican la creación de estos productos, se mezclan en los métodos artesanales de producción, basados en tradición y paso del conocimiento de elaboración de generación en generación. Esta producción artesanal otorga excelentes productos muy apetecidos en los países extranjeros, particularmente en Holanda, Francia, Canadá, Inglaterra, Alemania y Japón entre otros. Alberto Zuñiga turista colombiano que el pasado fin de semana estuvo por el ‘Valle del Amanecer’, destacó el trabajo artesanal que impulsan los comerciantes.

“Las artesanías otavaleñas son apreciadas por su gran trabajo, colorido y diseños que presentan. Sacos, fajas, chales y blusas son únicos”, puntualizó. Pero eso no lo es todo. El tejido en telar de madera, es otra de las técnicas en la que trabaja. “El año pasado hicimos un trabajo importante con el vicepresidente, en este sentido”, agrega. Sus productos son únicos, trabaja en el rescate de diseños y colores dando prioridad a lo cultural de la provincia y del pueblo kichwa otavalo. “Como productor sabemos que materia utilizamos, como elaboramos esto para darle a nuestros clientes”, se refiere. Pero no solo él, está detrás de esto. Su esposa Luzmila Maigua y su hijo José Santiago, son parte de la empresa que está consolidada desde hace más de 30 años. Pero no todo es color de rosas, Morales al igual que el resto de sus colegas le ha tocado luchar contra la competencia desleal. La presencia de artesanías y productos de Perú, Colombia, Chile y Bolivia, en el mercado local le han perjudicado.

“Nosotros que somos productores necesitamos que esto se normalice. He hablado con el presidente Rafael Correa y el vicepresidente Jorge Glass, para que nos den la prioridad”, señala mientras, plantea como una posible solución, la eliminación de los intermediarios quienes son los que se llevan gran parte de la ganancia.