Se dice que el caso Sobornos 2012-2016 va llegando a sus etapas finales. Es, sin duda, el caso del siglo, en donde se ha visto y escuchado mucha información a favor y en contra de los presuntos involucrados, lo cual va posicionando una idea errada de que los actos de corrupción en el Ecuador parecería que ya son “normales” y “pasajeros”. El escritor Arturo Moscoso, considera que los estudios que se han hecho sobre esta grave problemática “parecen indicar que en Ecuador la corrupción se ha normalizado, convirtiendo sus prácticas en un medio aceptable para obtener resultados beneficiosos, socializándose, institucionalizándose y racionalizándose”. No puede ser así, debemos sonrojarnos, tener vergüenza, recapacitar y tratar de recuperar la Patria, sí, de las manos de los pillos, de los indolentes, de los atracadores de los recursos públicos que se aprovecharon utilizando su poder. Mucho hay que cambiar para dar ejemplo.