Correos del Ecuador opera en medio de la incertidumbre por el cierre

El mensaje del Gobierno ecuatoriano es claro. Correos del Ecuador funcionará hasta que un operador postal designado, tras un concurso público y transparente, se haga cargo de todos los servicios postales, pero el plazo para este proceso concluyó el pasado 6 de noviembre y aquello no ocurrió.

Al contrario, se redujo a más de la mitad el personal, ocasionando, según los exempleados, un daño a la operatividad de la empresa pública, lo que ha favorecido al sector privado que ofrece un servicio similar pero con costos más altos.

Según el Ministerio de Telecomunicaciones, la empresa pública Correos del Ecuador arrastra una serie de problemas financieros y operacionales que han impedido que esta sea eficiente. No hay utilidad y entre el 70% y 80% de su presupuesto, se destina al pago de nómina del personal.

Esta afirmación para Javier Martínez, exgerente de Correos del Ecuador y abogado patrocinador de la demanda de inconstitucionalidad del Decreto Nro. 1056 “no tiene sustento técnico” ya que el fin de una empresa pública es la rentabilidad social y no la financiera.

Además, para Martínez ninguna empresa privada podría hacerse cargo del complejo aparataje que implica Correos del Ecuador con una cobertura en las 24 provincias, en zonas rurales, marginales y a tarifas mucho más económicas. “Para ninguna una empresa privada es rentable participar en estas condiciones”, añadió.

189 años de historia rondan la vida institucional de este servicio y eso parece ser poco para el Gobierno que sigue en su afán de liquidar la empresa pública.

Marcelo Carrera, exjefe provincial de Correos en Imbabura y excoordinador de la Gerencia de Negocios, considera inexplicable la decisión de extinguir esta empresa, patrimonio en el Ecuador. Además del servicio postal se está destruyendo una tradición filatélica. Con la liquidación de Correos se dejaría de emitir sellos postales (estampillas) que representan la historia de un país, indicó.

Uno de los programas emblemáticos es “Exporta Fácil” que otorga facilidad a los artesanos y emprendedores ecuatorianos, especialmente de Imbabura, para llevar sus productos fuera del país a un menor precio. Actualmente este servicio en Correos es muy limitado, lo que les obliga a buscar la empresa privada para exportar sus productos pero a costos elevados.