Corea: tambores de guerra

alberto molinaTerminada la II Guerra Mundial, la península de Corea que había estado en manos de los japoneses, a partir de 1945 es ocupada por las dos principales potencias victoriosas, la URSS y EE.UU. teniendo como línea divisoria el paralelo 38. La llamada guerra fría entre las potencias citadas, da lugar a la partición de Corea en dos estados: Corea del Norte, eufemísticamente bautizada como República Popular Democrática de Corea, de esta forma se inicia una férrea dinastía comunista y Corea del Sur bajo un régimen pro-norteamericano.

El 25 de junio de 1950, las tropas de Kim IlSung atraviesan el paralelo 38, atacan y avanzan arrolladoramente hacia el sur. La reacción norteamericana fue inmediata, pidió la convocatoria del Consejo de Seguridad de la ONU y consiguió un mandato para que tropas multinacionales de la ONU, en la práctica el ejército norteamericano al mando del General MacArthur, inicien una contraofensiva. Fueron casi tres años de intensos y sangrientos combates de ataques y retrocesos teniendo como referencia el paralelo 38. Corea del Norte tuvo el apoyo de tropas de China y el soporte militar soviético. Corea del Sur, bajo la bandera de la ONU, combatieron tropas Norteamericanas y contingentes de 19 países. En enero de 1953, el General Eisenhower asume la presidencia de EEUU. en marzo muere Stalin y las nuevas autoridades soviéticas inician un cambio en su política internacional. El 27 de julio de 1953 se firma el armisticio de Panmuinjom que pone fin a la guerra, quedando el paralelo 38 como la línea de separación entre las dos Coreas, es decir, la misma situación que existía antes de la guerra. Kim Jong-un, el joven dictador, al igual que su padre y abuelo, apoyado por la vieja camarilla militar, continúa con la carrera nuclear y con los lanzamientos de cohetes de largo alcance; el Consejo de Seguridad de la ONU ha condenado estas acciones, al considerar que violan las resoluciones que le prohiben desarrollar tecnología nuclear. Por otra parte, EE.UU. en días pasados ha realizado maniobras militares conjuntas, desplegando los bombarderos estratégicos B-52. Corea del Norte ha considerado que estas maniobras son una “grave provocación” y ha amenazado con un “ataque nuclear sin piedad”. Esperemos que los  alardes belicistas del joven sátrapa que gobierna Corea del Norte sea solo vocinglería.  

 

Coronel (r) Alberto Molina Flores
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