Continúan buscando una respuesta por un asesinato

La voz de tristeza prevalece en Leonardo Salazar cuando le preguntamos qué avances ha tenido el caso del asesinato de su pequeña Paula Andrea, luego de que han transcurrido dos meses de su cruel muerte. El ciudadano venezolano asegura que no existe ninguna novedad y que la segunda autopsia que se solicitó para el cadáver de la niña, quedó suspendida por la emergencia sanitaria que se vive en el país.

Versión oficial
El hombre aseguró que lo único que pide es que la situación, a causa de la Covid-19, cambie para poder viajar y, personalmente, encargarse de interponer la denuncia particular, ya que la madre de la menor, no lo ha hecho porque el principal sospechoso del asesinato de la niña es su pareja, Washington Andrés A., de nacionalidad ecuatoriana.

Recibió una respuesta
Leonardo mencionó que, luego de haberle escrito una amplia carta al fiscal a cargo del caso, Luis Arroyo, recibió una respuesta de que están trabajando, a pesar que la emergencia sanitaria. En la carta que el padre de la niña envió por correo electrónico al agente fiscal, detalló pormenores de la vida personal de su exconviviente y del presunto asesino de su hija, que falleció por maltrato infantil la mañana del 27 de marzo en Tabacundo. El cuerpo de la niña presentaba múltiples huellas de que había sido agredida por un adulto anteriormente.

El resultado de la autopsia dejó en claro a los miembros policiales de la Dinased, que la niña no murió ahogada en un inodoro a causa de un accidente como mencionó su padrastro, sino que era víctima de maltrato físico, en donde según el padre, también estaría involucrada su madre de nacionalidad venezolana. Dicha versión tendría sentido, ya que la mujer no movió un dedo por hacer justicia y ocultó los detalles del hecho.