Contaminación entra por los ojos

Fiestas de Ibarra o no, la ‘Ciudad Blanca’ está inundada de vallas publicitarias, gigantografías y rótulos desordenados de todo color, tamaño y con mensajes ‘subliminales’. Se siente esta contaminación visual cuando se circula en auto o cuando se transita por las aceras de la urbe y lo peor que hasta el momento no hay un verdadero control. Hace falta reformar la ordenanza y así regular este fenómeno que molesta a propios y extraños. El cableado ya sea de líneas telefónicas, de luz, televisión pagada y hasta internet en los postes causa también contaminación visual, que significa la perturbación de algún sitio o que rompe la estética de un paisaje. A propósito del cuidado de la naturaleza, Ibarra no se escapa de anunciar en montañas. Los expertos ambientalistas aseguran que pintar en espacios verdes alteran la estética, la imagen del paisaje y que generan una sobre estimulación visual agresiva. ¿Cuándo terminará este problema?