Consternación por la muerte de dos ibarreñas en el deslave de Oyacoto

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Priscila Oviedo y Paula Antonella Andrade son las dos ibarreñas que fueron víctimas del deslizamiento de tierra ocurrido en en el kilómetro 5 de la avenida Panamericana norte, en Oyacoto (noroccidente de Quito).

Priscila Oviedo tenía 31 años de edad y Paula Andrade, 4 años. Su esposo junto a su otra pequeña hija se salvaron de la muerte.

Luis Andrade Galindo, tío político de Priscila, manifestó que la familia viajó hasta Ibarra a visitar a sus parientes. Además contó que hace aproximadamente cuatro años se fueron a vivir a Quito por motivos de trabajo.

PERCANCE

Las dos víctimas viajaban por la Panamericana Norte, a la altura de Oyacoto, en un vehículo Vitara que se dirigía a Quito y fue arrastrado por la corriente de agua, lodo y escombros que bajó por la ladera, producto de las fuertes lluvias registradas en el norte de la ciudad.

Daniel Cadena, primo de la víctima, contó que en el vehículo también viajaba el esposo y otra de sus hijas. Los cuatro habían bajado del auto al ver el deslizamiento para tratar de ponerse a buen recaudo, pero la corriente arrastró a la madre y a una de las pequeñas. Los otros dos miembros lograron subir a un bus y sobrevivieron.

Los cuerpos de las dos víctimas fueron levantados por la ambulancia de Medicina Legal a las 23: 45 del domingo. A esa hora, los cerca de 50 vehículos que quedaron atrapados por el deslizamiento ya habían sido liberados. En el lugar solo permanecía el auto en el que viajó la familia afectada. La calle estaba cubierta por piedras, troncos y lodo. Tractores y volquetas trabajaban en la limpieza.

 

 

Según informó Juan Zapata, secretario de Seguridad y Gobernabilidad del Municipio, el deslizamiento tuvo lugar aproximadamente a las 21:00, un kilómetro antes de llegar al peaje. La tierra y los escombros afectaron cerca de dos kilómetros. “Se debe tomar medidas de seguridad y cuando llueva de esa forma se deberá cerrar la vía”, dijo el funcionario.

Zapata sostuvo que 50 servidores municipales de la Secretaría de Seguridad entre Cuerpo de Bomberos, Agencia Metropolitana de Tránsito, Policía Metropolitana y COE Metropolitano apoyan en la emergencia de Oyacoto. El secretario hizo hincapié en la cantidad de lluvia que cayó sobre la capital. Aseguró que las aguas alcanzaron los 30 milímetros por metro cuadrado, lo que significa el triple de lluvia de lo que se ha registrado en anteriores inviernos en la ciudad.

Según la Agencia Metropolitana de Tránsito, en las terminales terrestres, las operadoras de transporte interprovincial con destinos hacia el norte del país, fueron alertadas y se desviaron por la Ruta Collas.
Salen a Tababela, toman la Colector Alpachaca y la E35. Pasan por Yaruquí, Checa, El Quinche, y llegan a la Y de Cusubamba. Allí pueden retomar a la Panamericana Norte a la altura de Guayllabamba o seguir hacia Cayambe.

Luis Ramos, director de tránsito de la Policía, contó que cerca de 30 uniformados de la entidad trabajaron en la liberación de los vehículos y en los desvíos.

La Panamericana Norte se habilitó nuevamente al medio día de ayer. Durante la mañana, tres kilómetros de la vía en sentido Guayllabamba- Quito estuvieron cerrados.

Desde el kilómetro 7 hasta el kilómetro 4, a pocos metros del peaje de Oyacoto, ayer la vía aún permanecía con lodo y piedras, que evidenciaban lo que se vivió la noche anterior.

Actualmente la vía está completamente habilitada y el tránsito se encuentra fluyendo sin novedad en el sector. Se recomienda a las personas tener precaució