Conservar el ambiente da buenos réditos turísticos

Tulcán. Festivales de avistamiento de aves, anfibios, el mariposario Awá, la expo vivarium anfibios y reptiles, son solo unos cuantos ejemplos de las iniciativas que el Gobierno Provincial del Carchi viene desarrollando con éxito en la provincia fronteriza. Con una visión ambientalista, se apuesta al turismo desde la conservación ambiental y para ello el involucramiento de las comunidades es clave.

Con responsabilidad. La idea es aprovechar de forma responsable los recursos de ecosistemas que por sí solos son grandes atractivos y de los cuales poco se conoce. Gladys Benavides, directora de Gestión Ambiental de la Prefectura, precisó que la planificación de desarrollo del territorio, apunta a trabajar el ordenamiento territorial bajo una perspectiva de conservación del patrimonio natural de la provincia. De ahí que el primer proyecto de avistamiento de aves nació hace 8 años, aproximadamente, para sensibilizar a la población en conservar la biodiversidad. “El conteo navideño de aves motivó la formación de clubes ecológicos y se ha extendido a varias parroquias de Tulcán”.

Hay más conciencia. Para Benavides la sensibilización es un paso previo al desarrollo del turismo. Se trata de que la gente tome conciencia que la conservación ambiental con propuestas de bioemprendimientos (ideas que partan del buen uso y aprovechamiento de los recursos naturales) incentiva el turismo. Y esto se refleja en más demanda de hospedaje, consumo de alimentos, recorridos guiados, transporte, entre otros.

“El tema ambiental genera resultados a largo plazo, pero ya se está cosechando frutos”.

Otra propuesta con gran acogida es el mariposario Awá, ubicado en El Baboso, parroquia de Tobar Donoso, en Tulcán. En este sitio la propia comunidad Awá se ha capacitado para criar a las especies, hacer los recorridos para los visitantes e incluso ofrecerles gastronomía propia del sector.

Los proyectos van transformando la vida de las familias de estas zonas.