Conozca al MQ-9 Reaper, el dron que se usó para matar a Soleimani

El bombardeo estadounidense, calificado por la prensa estadounidense como la apuesta más arriesgada de su Gobierno después del ataque a Irak en 2003 y que mató el viernes en Bagdad al general iraní Qasem Soleimani y al líder paramilitar iraquí Abu Mehdi Al Muhandis abre un periodo de incertidumbre para Estados Unidos y sus aliados en la región ante una posible amenaza de guerra nuclear.

El Pentágono no entregó detalles de la operación, razón por la cual el presidente Donald Trump recibió críticas de los demócratas en el Senado por no haber consultado esta decisión a los congresistas. Un responsable militar estadounidense aseguró a la Agencia Francesa de Prensa (AFP) que el impacto que pulverizó en Bagdad dos vehículos donde se encontraban Soleimani y Mehdi se realizó con “un tiro de precisión de dron”.

Este método de asesinato de miembros de un ejército extranjero refleja más el modus operandi del ejército israelí que de las fuerzas estadounidenses, que típicamente organizan con precisión a sus fuerzas especiales cuando buscan eliminar figuras de alto mando.

Aunque autoridades estadounidenses no han desmentido el tipo de acción ni el armamento utilizado se hizo público por fuentes cercanas que se trató del MQ-9 Reaper, un avión armado multimisión, apodado Predator B, con techo de vuelo medio, larga autonomía y pilotaje remoto que se emplea principalmente para la ejecución de objetivos en movimiento, además de como activo de inteligencia.

El MQ-9 Reaper entró en servicio en 2007 y fue diseñado por General Atomics Aeronautical Systems con un valor estimado de 64 millones de dólares por unidad. Actualmente la Fuerza Aérea de EE.UU. cuenta con 93 de estos aparatos en su flota.

Este dron, que puede ser dirigido desde Estados Unidos por dos pilotos de las Fuerzas Armadas, con una máxima de altura de 15.240 metros una autonomía de 1.850 kilómetros y alcanza una velocidad de crucero media de 370 kilómetros por hora.