Desde el Congope se gestiona ante el Gobierno la entrega de recursos atrasados

Frente a la crisis generada en el país por la pandemia del coronavirus, Pablo Jurado, prefecto de Imbabura y presidente del Consorcio de Gobiernos Provinciales del Ecuador, Congope, detalló las decisiones tomadas por este organismo y que fueron comunicadas al Gobierno Nacional. 

Según esta agrupación, que reúne a los gobiernos provinciales de todo el país, su decisión es la de arrimar el hombro y ayudar en estos momentos difíciles, dando prioridad a la acción social.

“Las obras de cemento, los empedrados, los adoquines, pueden esperar, pero lo que no se puede dilatar es la atención a las personas que sufren necesidades, debido a la emergencia que estamos viviendo. La gente no tiene trabajo, tiene necesidad de alimentarse”, sostuvo el presidente del organismo. Así mismo afirmó que  los gobiernos provinciales, han resuelto orientar sus inversiones, con énfasis, pensando en el bienestar del ser humano.

Los integrantes del Congope esperan que el régimen entregue los recursos atrasados, especialmente, de los primeros meses del presente año, con lo cual fortalecerán  sus finanzas. De este monto, al menos el 50 por ciento, será destinado directamente  a atender las necesidades de las comunidades rurales, en donde se siente con mayor impacto la crisis. “Hoy más que nunca es necesario hacer mayor presencia en los territorios”, afirmó Jurado.

Como autoridad de la provincia destacó la articulación permanente de las entidades públicas con el fin  de cumplir tareas específicas, dando a entender que el papel de la Prefectura se refleja en lo rural. En esa línea, obedeciendo las directrices del Comité de Operaciones de Emergencia, COE, dijo, se estableció el acuerdo,  para poner en marcha un programa para atender la crisis alimentaria en los sectores más necesitados de las 36 parroquias.

“La crisis no termina los meses venideros, por eso es trascendental reforzar los planes de atención en materia social, cuidando sobre todo la vida.  Necesitamos que el Gobierno vea a los organismos locales como aliados estratégicos en esta lucha.  Hemos pedido que se haga esfuerzos para que se entreguen los recursos económicos atrasados, con la decisión de dejar hacer obras y dirigir mayores acciones a la parte humana. Queremos que nos ayuden para poder también operar en forma efectiva”.