Con el miércoles de Ceniza inicia la etapa de conversión

Ibarra. La Cuaresma comienza este miércoles 06 de marzo de 2019 y termina antes de la Misa de la Cena del Señor, del Jueves Santo, el 18 de abril. A lo largo de este tiempo, sobre todo en la liturgia del domingo, los católicos deben buscar recuperar el ritmo y estilo de verdaderos creyentes como hijos de Dios.

La duración de cuarenta días proviene de varias referencias bíblicas y simboliza la prueba de Jesús al permanecer durante en el desierto previos a su misión pública.

La ceniza que hoy los files católicos tendrán en sus frentes, en forma de cruz, es producto de la quema de los ramos de palma usados en la misa del Domingo de Ramos cuando comienza la Semana Santa. Es decir, que esos ramos son conservados por casi un año. Esta ceniza es colocada en la frente de los feligreses humedecida con agua destilada y bendecida por los sacerdotes. El rito del Miércoles de Ceniza, no es un sacramento, sino es algo simbólico y se puede realizar en cualquier lugar, no importa que no sea una iglesia.

¿Cómo ayunar?

Por la mañana se puede tomar té o café con un poco de leche, cuanto se desee, o chocolate hecho en agua, pan en pequeña cantidad que no exceda 62 gramos, más o menos, con manteca, a excepción de huevos.

En la cena, cualquier comida, excepto carne y caldo, en cantidad que no exceda 250 gramos. También se puede ayunar simplemente a pan y agua o con líquidos, en cualquier día del año cuantas veces quiera el fiel (aunque tradicionalmente los domingos y en Pascua no se ayuna), pero en toda la Iglesia es obligatorio en todo momento el ayuno Eucarístico (salvo una excusa razonable) y son días obligatorios de ayuno tradicional los Miércoles de Ceniza, y Viernes Santo.

Lo dijo Francisco

“Es una prueba de la cual el Señor sale victorioso y que lo prepara a anunciar el Evangelio del Reino de Dios. Él, en aquellos cuarenta días de soledad, enfrentó a Satanás ‘cuerpo a cuerpo’, desenmascaró sus tentaciones y lo venció. Y en Él hemos vencido todos, pero nos toca a nosotros proteger en nuestro cotidiano esta victoria”.

El Santo Padre destacó que “la Iglesia nos hace recordar tal misterio al comienzo de la Cuaresma, porque ello nos da la perspectiva y el sentido de este tiempo, que es tiempo de lucha – en la Cuaresma se debe luchar – un tiempo de lucha espiritual contra el espíritu del mal”.