Con decisión se puede vencer a la muerte

altIbarra. ¿Qué haría si a su hijo o hija le diagnostican cáncer a la sangre?
La respuesta no es tan fácil, seguramente el primer pensamiento que llega a la mente es la muerte.
Fernanda Criollo le ganó a esta enfermedad con la ayuda de su familia, con su fuerza, perseverancia, pero sobre todo con sus inmensas ganas de vivir.

 El duro diagnóstico. Fernanda Criollo tenía 16 años de edad cuando le diagnosticaron leucemia linfocítica aguda (LLA).
Se trata de un cáncer de crecimiento rápido en el cual el cuerpo produce una gran cantidad de glóbulos blancos inmaduros.
Fuertes dolores en la espalda y manchas en varias partes del cuerpo, evidenciaban que algo no estaba bien.
Un examen de sangre reveló que Fernanda tenía cáncer.

 La lucha. ”Primero lloré; fue un momento muy terrible”, recuerda Fernando Criollo, cuando conoció el resultado del examen médico de su hija.
Luego de conversar con ella, lo primero que se cruzó por la mente de Fernanda era la muerte.
Desde el inicio de la enfermedad, Fernando acudió con su hija a SOLCA donde comenzó un tratamiento que ya lleva más de tres años.
Fernanda cumplió 17 años internada en esa institución. Sesiones de quimioterapia, pastillas, sueros e inyecciones formaron parte de su adolescencia.
Fernanda superó también una parálisis facial y constantes cambios de carácter debido al tratamiento.
“Eso fue muy triste… pero siempre tuve el apoyo de mi familia, de mis amigas…”, manifestó.
Su padre comentó que la ayuda recibida en SOLCA fue vital, pues le facilitaron un crédito para poder cubrir los gastos del tratamiento de su hija.
Actualmente, Fernanda Criollo tiene 20 años de edad y muchas ganas de vivir.
Hace cinco meses terminaron las largas y duras jornadas de quimioterapia.
El último examen de sangre  que se realizó en noviembre, dio un resultado alentador: la leucemia desapareció.
Sin embargo, Fernanda debe continuar un tratamiento durante toda su vida; especialmente con exámenes de su médula ósea.


 ¿Cómo seguir con fuerza?. Fernanda luchaba cada día por vivir; por seguir adelante.
El mensaje que le dejó la enfermedad es la perseverancia.
“No se rindan nunca; pensamos que con el cáncer nos vamos a morir… tenemos que luchar por nuestra vida”, enfatizó.
Su madre, Jenny Pozo, manifestó que nunca perdió  la fe en Dios; sin embargo, cada día temía que ya no vería más a su hija.
“Nunca dejé de rezar; pero tenía miedo porque dos familiares murieron con cáncer”, comentó.
Todas las tardes, los esposos se reúnen para rezar el Rosario del Jesús de la Misericordia, a través de una emisora radial.
Fernando afirmó que la familia está muy unida.
A personas que estén atravesando por algo similar, aconsejó tener mucha paciencia, constancia, perseverancia y no faltar nunca a un tratamiento médico. Mientras hay vida, hay esperanza, también es la lección que deja esta experiencia a Fernanda y a su familia.
También una lección de que nada es imposible; solo hay que proponerse seguir adelante y todo saldrá bien.
Fernanda que algún día sueña con ser policía, le ganó la batalla a la muerte de una manera valiente.