Comunidades aportan con su trabajo en proyecto de cicloruta

Otavalo.- Los 11 kilómetros de la primera etapa de la Cicloruta alrededor del lago San Pablo se realizan a base de mingas. Habitantes de las comunidades que se encuentran en la jurisdicción de las parroquias Eugenio Espejo y San Rafael aportan con su trabajo en este proyecto que, para ellos, es una oportunidad para el desarrollo turístico y una alternativa para la reactivación post pandemia.

Trabajos
A pesar del mal clima, moradores de las comunidades Cuaraburo, Puerto Alegre y San Miguel, trabajaron en el proyecto. La vía tiene 6 metros de ancho y recorre las orillas del lago con tramos que incluso atraviesan los abundantes totorales que hay en el sector.

En el ancho de la vía se ha tomado en cuenta también un espacio de 1,50 metros a cada lado para el tránsito peatonal. Actualmente, los comuneros realizan el ‘chambado’ de la vía que ya fue demarcada por técnicos de la municipalidad, institución que lleva adelante la obra con el apoyo de los gobiernos parroquiales.

Comunidades
“Esta será una alternativa para el desarrollo turístico de nuestras comunidades. Nos estamos preparando para atender a quienes nos visiten una vez que concluyan los trabajos”, dijo Luis Alberto Morales, vicepresidente de la comunidad Puerto Alegre.

Según el presidente de la parroquia Eugenio Espejo, Mariano Burga, el proyecto permitirá que cada comunidad muestre parte de su cultura y producción.

La obra espera ser concluida en seis meses. La primera etapa de la cicloruta inicia en la comunidad Pucará desaguadero, parroquia Eugenio Espejo y concluye en Cocha Pungo, parroquia San Rafael.