Compromiso cívico por lo armónico (III)

…La verdad que cuesta creer que con casi 22 años de existencia, el Tratado de Prohibición Completa de Ensayos Nucleares sigue esperando a que lo ratifique alguno de los ocho países con capacidad para desarrollar armas nucleares. Tenemos que despertar de este absurdo negocio, puesto que las tragedias humanas y ambientales, resultado de los ensayos nucleares, son razones de peso para ese cambio de actitudes.

Puede que a muchos moradores les falte esa fuerza moral indispensable para comprometerse, con efectiva autenticidad, en ese afán por lo armónico, que es lo que realmente nos injerta ilusión y fortaleza. Hemos de considerarnos en conjunto miembros de un saber ser, pero también de un saber estar más allá de los gestos y las palabras, con nuestra propia conciencia de lucha acompasada y acompañada en favor de toda la humanidad, poniendo en alza los valores de la solidaridad, la equidad, lo ético y la libertad. Somos una sociedad que necesita esperanzarse, revivir de las cenizas injustas, para llevar por doquier, con renovado ardor, el anuncio de caminar acorde con los designios de la paz. Sea como fuere, el ánimo de una humanidad, que requiere fraternizarse, se forja en muchos niveles, empezando por el ambiente familiar que demanda respeto y unión de sus progenitores, y finalizando por el propio compromiso de los Estados y sus gobiernos, haciendo valer los principios enraizados en el espíritu de toda democracia. Pongamos el lunar del desarme como punto final del poema.