Comprometido con su labor

miliIBARRA. El capitán de artillería de las Fuerzas Armadas del Ecuador, Álvaro Suárez, volvió a su hogar después de pasar cerca de 14 días prestando su apoyo en Pedernales, zona afectada por el terremoto de 7.8 el pasado 16 de abril. Él conforma la lista de los militares que están coordinando acciones en los albergues provisionales que se armaron después de la emergencia.

Al llegar a casa, Álvaro recibió una sorpresa especial. Su hijo Isaac (6 años) y su esposa, Fernanda Alegría, quien espera su segundo hijo; aguardaban en su vivienda con globos y la alegría indescriptible de volverlo a ver. Si bien el trabajo de Álvaro Suárez lo obliga a pasar varios días lejos del núcleo familiar, la preocupación de su esposa y su hijo se daba al saber que él estaba en la zona que más afectada fue por el movimiento telúrico. Fernanda encomendó a su esposo a Dios.

GANAS DE AYUDAR

El tiempo que el capitán pasó en la zona cero siempre estuvo pensando en su familia. Y afirma que al prestar su apoyo a los damnificados sintió mucho más fuerte el amor que les tiene. “Como padre y cabecera de familia fue inevitable no ponernos al otro lado. Nosotros, en caso de que pase algo, siempre daríamos la vida por nuestros hijos”, dijo.

Álvaro Suárez presta sus servicios en la Policía Militar 17 Pastaza y fue enviado a Pedernales como rescatista. Allí además se encargaba de proveer de alimento a las personas que se encontraban en desgracia. “Llegamos el lunes (dos días después del terremoto) a Pedernales. En un inicio cumplimos con funciones de rescate con la colaboración de Bomberos, Cruz Roja y otras entidades internacionales”. Suárez destacó que la institución a la que representa ha brindado un apoyo total a los damnificados. “Nosotros como institución armada hemos palpado en carne propia la desgracia humana, las pérdidas humanas y materiales que dejó el terremoto. Como ecuatorianos nos remueve el corazón, estar en esta situación da un impulso a la ayuda humanitaria”.

Él agradece la oportunidad de poder aportar con su ayuda. El ánimo de la gente en la zona cero, según relató el Capitán, estaba más alto ya que vieron la ayuda que el país les dio. La comunidad recibe de las manos de los militares la ayuda necesaria para sobrevivir en los albergues, mientras dure la emergencia. “Por la situación que ellos vivieron y la respuesta de los ecuatorianos y del mundo entero, ellos se sienten respaldados”. El Capitán Suárez regresó a casa la noche del 2 de mayo para descansar. Y el jueves pasado volvió a seguir prestando sus servicios en Pedernales, Manab.

EXPERIENCIA

En Pedernales 300 militares y 100 civiles se turnan para despachar la ayuda Álvaro Suarez destacó que la prioridad es llegar con el apoyo a todos los afectados. En la Unidad Educativa del Milenio en Pedernales se ha instalado un centro de acopio desde el que se distribuyen las provisiones. Dos adultos mayores que vivían en la zona urbana de pedernales, en un sector conocido como Atahualpa, que se quedaron a cargo de sus tres nietos después de que se hija falleció en el terremoto; robaron el corazón del capitán quien asegura que esa historia tocó su corazón.