Cómo poner un alto a los berrinches

Ibarra. “Mi hijo no me hace caso”, “no se deja vestir”. “no quiere irse a dormir”, son frases que muchos padres expresan cuando sus hijos no obedecen. Para evitar esto hay tomar en cuenta algunas recomendaciones que les presentamos a continuación.

Conozca. “Un niño que se siente respetado, respeta que se siente engañado, miente. Un niño que se siente escuchado, escucha; sabe que hablar vale la pena. Un niño al que se le dan razones verdaderas y válidas, aprende que nadie puede hacer todo lo que quiere en cualquier momento”, explica Belén Acosta, psicóloga familiar.

Además manifestó: “que los niños quieren y necesitan saber por qué no pueden hacer lo que quieran. Es necesario razonar con ellos y dejarles muy claro qué es lo que se espera de ellos. Los niños también exigen respuestas sinceras”.

Mucha atención. “Esta etapa del desarrollo se evidencia alrededor de los 2 años. Si un niño a esta edad no da ninguna señal de oposición, es decir, entrega sus juguetes con demasiada facilidad, no se ofende, no protesta ni se defiende cuando le sacan o le niegan algo, hay razones suficientes para preocuparse”, comenta la psicóloga que además invita a los padres que mantengan la calma cuando se presenten este tipo de situaciones y busquen un espacio para dialogar. El enojo, de ambos, debe quedar a un lado.

Cuando empiezan los problemas con los hijos y su mal genio se debe, en muchas ocasiones, a la falta de atención.
Cuando empieza el llanto y la negatividad del menor es cuando inicia la autoridad de los padres.